Mostrando entradas con la etiqueta Cantabria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cantabria. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de enero de 2017

"Euros con sabor español" Cartera 2016, Principado de Asturias


El Principado de Asturias (en asturiano, Principáu d'Asturies; en eonaviego, Principao d'Asturias) es una comunidad autónoma uniprovincial de España. Situada en el norte de España ocupa un área total de 10.603,57 km², en el que habitan 1.044.481 personas (INE, 2015). Fronteriza al oeste con la provincia de Lugo (Galicia), al norte con el mar Cantábrico, al este con Cantabria y al sur con la provincia de León (Castilla y León). Recibe el nombre de Principado por razones históricas, al ostentar el heredero de la Corona de España el título nobiliario de «príncipe de Asturias», establecido por Juan I de Castilla en el año 1388. Su capital es la ciudad de Oviedo, mientras que Gijón es su ciudad más poblada. El actual espacio territorial asturiano coincide básicamente con el antiguo territorio de las Asturias de Oviedo, contiguas a las Asturias de Santillana. Con la división territorial de Javier de Burgos en 1833, la región de las Asturias de Oviedo se convirtió en la provincia de Oviedo, recibiendo una porción del territorio de las Asturias de Santillana —los concejos de Peñamellera Alta, Peñamellera Baja y Ribadedeva—, mientras el resto de las mismas se integró en la provincia de Santander, posterior comunidad autónoma de Cantabria.

El territorio que ocupa la comunidad autónoma del Principado de Asturias coincide en buena parte con el otorgado a los astures, en la división administrativa efectuada por Vespasiano en el año 69, una vez estabilizada la situación que siguió a la conquista romana. Esta división administrativa situaba la frontera de los astures trasmontanos entre los ríos Sella y Navia, en lo que pasaba a denominarse Conventus Asturum, y al mismo tiempo reconocía una especificad cultural. Es la comunidad autónoma más montañosa de España, y una de las regiones más montañosas de Europa con el 35% del terreno con desniveles superiores al 50% y el 65% con desniveles mayores del 30% Se encuentra en la denominada España Verde. En el mapa cartográfico editado en 1700 por Charles Hubert (primer geógrafo del rey de España) empieza a nombrarse como Principado de Asturias, estando dividido aún en la de Oviedo y la de Santillana. En el año 1778 las Asturias de Santillana se integran definitivamente en la Provincia de los Nueve Valles de Cantabria. El contorno actual se establece en la división territorial de 1833, que divide España en provincias a imitación de la francesa. Comprende los territorios de la comarca histórica de las Asturias de Oviedo, añadiendo los concejos de Ribadedeva, Peñamellera Alta y Peñamellera Baja que pertenecían a las Asturias de Santillana, ahora en la Provincia de Cantabria.

Tras varios siglos sin presencia extranjera, tras una pobre romanización, los visigodos intentaron ejercer control sobre el territorio durante el siglo VI sin resultado, que terminó a principios del siglo VIII con la invasión musulmana. El territorio, como había sucedido con Roma y Toledo, no fue fácil de someter, estableciéndose en 722 una independencia de facto como Reino de Asturias tras la victoria de Pelayo en la batalla de Covadonga. A partir de entonces el pequeño reducto de nobles godos y astures comenzó a recuperar el territorio perdido ante la invasión musulmana del año 711, incorporó bajo su órbita el territorio que había pasado a ser tierra de nadie desde el río Eo hasta el Duero y creó durante este período un arte propio, el arte prerrománico asturiano que se extendió por sus dominios, hasta el sur de la actual Galicia. En el siglo X el centro de poder se trasladó desde Oviedo a León dando lugar al Reino de León. A partir de entonces el aislamiento propiciado por la Cordillera Cantábrica, el traslado de los centros de decisión del Reino y el movimiento de la frontera con los reinos de taifas de al-Ándalus hace que las referencias históricas sean escasas. Tras la rebelión del hijo de Enrique II de Trastámara, se establece el Principado de Asturias. Si hubo varios intentos de independencia, los más conocidos fueron el conde Gonzalo Peláez o la reina Urraca que aun consiguiendo importantes victorias al final fueron derrotados por las tropas de Castilla. El 25 de agosto de 1937 se proclamó en Gijón el Consejo Soberano de Asturias y León presidido por el dirigente sindical y socialista Belarmino Tomás, terminando el conflicto el 20 de octubre de 1937 con la victoria de las tropas nacionales en el frente norte. Tras veinte años de estancamiento económico, se produjo la definitiva industrialización de Asturias en las décadas de los años 60 y 70. Fuertemente afectado por la reconversión industrial de la década de 1990, el Principado intentó potenciar sus abundantes recursos paisajísticos y naturales con vistas al sector turístico, política que continúa hasta el día de hoy.

El escudo del Principado de Asturias es rectangular, cuadrilongo y con los extremos del lado inferior redondeados y una punta o ángulo saliente en el centro de dicho lado, con la proporción de seis de alto por cinco de ancho y trae sobre campo de azur o azul la Cruz de la Victoria, de oro, guarnecida de piedras preciosas de su natural color, y las letras alpha mayúscula y omega minúscula, también de oro, pendientes de sus brazos diestro y siniestro, respectivamente; y en sendas líneas, con letras de oro, la leyenda «HOC SIGNO TVETVR PIVS - HOC SIGNO VINCITVR INIMICVS» (Con este emblema se defiende al piadoso - Con este emblema se vence al enemigo) la primera al flanco diestro y la segunda al flanco siniestro. Al timbre, corona real, cerrada, que es un círculo de oro, engastado de piedras preciosas compuesto de ocho florones de hojas de acanto, visibles cinco, interpoladas de perlas, y de cuyas hojas salen sendas diademas sumadas de perlas que convergen en un mundo de azur o azul, con el semimeridiano y el ecuador de oro, sumado de cruz de oro. La corona forrada, de gules o rojo. El escudo del Principado de Asturias fue adoptado el 27 de abril de 1984, basado en el que la Diputación Provincial de Oviedo adoptó en el año 1857. En 1985 se creó una versión simplificada del escudo, acorde con el estilo gráfico de los logotipos corporativos, para uso exclusivo de la Administración del Principado.
Si hay una combinación perfecta de cultura, naturaleza y gastronomía esa es Asturias. Lo primero que te llamará la atención cuando viajes a esta región de la España Verde son sus paisajes, algunos tan espectaculares como los del Parque Nacional de los Picos de Europa y uno de sus lugares más míticos: los Lagos de Covadonga. Además de la montaña, sus hermosas playas en localidades turísticas como Llanes, Ribadesella, Gijón o Cudillero. Entornos ideales para asomarse a los múltiples miradores o practicar deportes como el surf. Hablar de gastronomía en Asturias es hablar del culto a la buena comida. El queso de Cabrales, la fabada asturiana, la bebida llamada sidra (elaborada con manzana)… En el aspecto cultural, se ha de destacar los Monumentos de Oviedo y el Reino de Asturias, la Iglesia de Santa María del Naranco, la de San Miguel de Lillo o la Iglesia de San Juan de Padros declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y los yacimientos, cuevas y museos de arte rupestre de la zona, con pinturas y grabados espectaculares y algunos con origen en el 25.000 a.C.
La gastronomía de Asturias es el conjunto de tradiciones culinarias, ingredientes y recetas propio del Principado de Asturias. Si bien es cierto que la cocina asturiana ha sabido transmitirse generación tras generación, también lo es que carece de tradición escrita hasta época muy reciente, ya que no existen apenas escritos que muestren qué comían los asturianos, y los pocos relatos que se conservan se encuentran en textos de naturaleza muy distinta a la gastronómica. Hay que tener presente que Asturias tiene dos características que quedan reflejadas en sus costumbres culinarias: por un lado posee costas en el mar Cantábrico, lo que le proporciona abundantes elementos marinos (pescados y mariscos), y por otro cuenta con la cordillera Cantábrica, con profundos valles en los que cría el ganado en semi-libertad, dando lugar a carne y leche de características autóctonas, como la vaca casina. Entre las especialidades relacionadas con la harina de maíz encontramos la borona (boroña, hogaza redonda de pan duro hecho a base de harina de maíz), las fariñes, farrapes o papas (gachas), la rapa (especie de borona en cuya masa se meten trozos de tocino), el neno, la pegarata (especie de empanada rellena de chorizo, jamón y huevo cocido), los tortos (pequeñas tortas de maíz doradas en sartén), los formigos, el muy tradicional pan de escanda (cereal endémico de Asturias, de grano duro y prieto), los famosos bollos preñaos (bollos con un chorizo en su interior) y otros muchos. El queso es uno de los ingredientes más tradicionales de cocina asturiana. Se pueden encontrar de leche de vaca, de oveja, de cabra o incluso mezclas en diferentes proporciones de quesos de dos variedades de leches y de tres. Existen denominaciones de quesos artesanos en Asturias, de los cuales tres (Cabrales, Gamonedo y Afuega'l Pitu) tienen denominación de origen europea. Los quesos asturianos están empezando desde los años 70 a alcanzar prestigio y fama internacionales, aunque su calidad fue siempre excelente. Son ejemplos el Cabrales, el Gamonedo, el de La Peral, el de Los Beyos, el de Oscos, el de Afuega'l Pitu, etcétera.

Asturias produce vino y de calidad. El viñedo asturiano - de alta montaña - acogido a la denominación Vino de Calidad de Cangas, se localiza en el suroeste de Asturias y, comprende los concejos de Cangas del Narcea, Allande, Grandas de Salime, Illano, Pesoz, Ibias y Tineo. La tradición enológica y vitivinícola de la comarca suroccidental de Asturias se remonta a la Edad Media, en torno al siglo IX, con el surgir de los primeros monasterios que aprovechan los suelos disponibles para el cultivo de la vid en una zona que poseía terrazgos al abrigo de masas montañosas, idóneas para la recepción de las abundantes radiaciones solares. La bonanza del clima de la comarca hizo que los viñedos de alta montaña se concentrarán en esta parte de Asturias, coincidiendo con los profundos valles de los ríos Navia y Narcea, y así la cultura del vino - que tuvo como uno de sus principales referentes el Monasterio de Corias -  llegó hasta nuestros días, adquiriendo en los últimos lustros esta tradición fuerza y marca vitivinícola en el panorama del vino en España. Los Vinos y las bodegas con sus catas y visitas, la Fiesta de la Vendimia - declarada de Interés Turístico -, el Museo del Vino en Santiso, etc. son patrimonio tangible de la cultura del vino en Asturias.


sábado, 14 de noviembre de 2015

Patrimonio Mundial, 2015 - Cueva de Altamira


La Cueva de Altamira, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1985, está situada en el término municipal de Santillana del Mar (Cantabria), fue el primer lugar del mundo en el que se identificó la existencia del Arte Rupestre durante el Paleolítico superior. El hallazgo fue hecho por el estudioso Marcelino Sanz de Sautuola, quien visitó la cueva por primera vez en 1875, época en que la ciencia oficial no admitía la existencia del arte en el periodo paleolítico. Durante más de 20 años la comunidad científica internacional se negó a asumir la veracidad de las pinturas y entabló disputas sobre el tema, hasta que, en 1902, el prehistoriador francés E. de Cartailhac publicó “Mea Culpa d’un sceptique”, reconociendo el valor original. A partir de entonces la cueva se convirtió en el lugar de encuentro de los investigadores sobre la historia y la evolución del hombre. 

La cueva tiene más de 270 metros de largo, con un trazado irregular por distintas salas, cubiertos de pinturas hechas hace unos 15.000 años. El más famoso es el techo de los polícromos, con figuras de grandes caballos de color rojo, bisontes, ciervos, toros, manos pintadas en positivo y en negativo, signos, puntos y otras representaciones. Para pintar utilizaron pigmentos naturales: los rojos o pardos eran obtenidos del óxido de hierro y el negro, del carbón, aplicados bien directamente o disueltos en agua. Para dar mayor volumen y sensación de relieve a las figuras, los artistas primitivos aprovecharon los salientes del techo y de las grietas. La cueva reúne unos 70 grabados en la roca y cerca de 100 figuras pintadas, constituyendo el yacimiento rupestre más importante de la historia de la Humanidad en el Paleolítico superior. En la misma se encontraron, también, objetos de sílex, huesos, restos de fauna y conchas que han servido para fijar la época de la cueva y de sus pinturas polícromas.


No es posible separar la pintura del grabado y viceversa, en algunas ocasiones unidos en el mismo trabajo y en otras en trabajos que comparten el espacio. En el caso de Altamira se encuentran pinturas, grabados y pinturas con grabados, de distintas escuelas, estilos o épocas y de distintas calidades técnicas. Es importante entender que la habitación de la cueva de Altamira se produjo durante miles de años y en periodos de tiempo no continuos, de ahí la acumulación de estilos y las diferencias entre ellos. La calidad de los trabajos de Altamira, como la de otras muchas cuevas, nos asegura que las herramientas utilizadas, tanto para grabados como para dibujos y pinturas, eran equiparables a las de los artistas de época histórica. Así por ejemplo, los buriles de sílex ofrecen una calidad de corte altísima; y las pinturas, masillas y otros pigmentos permiten adaptación a los soportes utilizados, etc. La evolución del arte no es como la de la tecnología, ya que no acumula sus innovaciones como, por ejemplo, lo haría un proceso de fabricación de vehículos.

La Cueva de Altamira es motivo de esta emisión formada por una hoja bloque que, impresa con un ligero relieve para simular el original de la caverna, reproduce una de las pinturas rupestres más conocidas que es el techo de los polícromos, con figuras de grandes caballos de color rojo, bisontes, ciervos y toros. Para pintar utilizaron pigmentos naturales: los rojos o pardos eran obtenidos del óxido de hierro y el negro, del carbón. En el sello aparece la moneda de la Cueva de Altamira puesta en circulación en 2015.

Características:

Hoja Bloque
Formato de la hoja: 150x104,5 mm.
Formato del sello circular: 32 mm.
Procedimiento impresión: Calcografía y Offset

Prueba de artista
Formato de la hoja: 150x104,5 mm.
Procedimiento impresión: Calcografía y Offset

Sello Plata
Composición: Plata 999 milésimas
Peso: 0,85 gr.
Espesor: 0,10 mm.
Relieve: 0,17 mm.
Diámetro: 32 mm.

Moneda
Valor facial: 2 euro
Peso: 8,50 gr.
Diámetro: 25,75 mm.
Anverso: Cueva Altamira
Reverso: Mapa de Europa


jueves, 16 de julio de 2015

"Euros con sabor español" Carteras 2010, Castilla La Mancha - Castilla León

CASTILLA LA MANCHA



Castilla-La Mancha es una comunidad autónoma de España, de acuerdo con su Estatuto de Autonomía y la Constitución Española. Está formada por los 919 municipios que integran las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo. Albacete es su ciudad más grande y más poblada. Su capital es la ciudad de Toledo, sede de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, máximo órgano del autogobierno de la Comunidad, siendo la ciudad de Albacete la que alberga el máximo órgano judicial, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, se encuentra situada en el corazón de la península ibérica, ocupando la mayor parte de la submeseta sur; limitando al norte con Castilla y León y la Comunidad de Madrid, al oeste con Extremadura, al este con Aragón y la Comunidad Valenciana, y al sur con la Región de Murcia y Andalucía

La Comunidad es la tercera autonomía más extensa de España, con una superficie de 79.409 km², que representa el 13,6 % del total peninsular, contando con una población de 2.078.611 habitantes (11,00 % extranjeros), habiendo experimentado un importante aumento en el número de extranjeros y de habitantes durante los últimos años. La esperanza de vida alcanzó de media los 82,74 años, siendo una de las más altas de España.En el plano geográfico, dentro de la Comunidad se diferencian claramente dos tipos de paisajes: la llanura y la montaña. Las zonas montañosas más importantes de Castilla-La Mancha bordean en parte los límites de la comunidad, y son el Sistema Central, que comprende las sierras de Ayllón, Pela y Alto Rey en el norte de Guadalajara, y la sierra de San Vicente en la provincia de Toledo; el Sistema Ibérico, que cubre parte de las provincias de Cuenca y Guadalajara; las sierras de Alcaraz y del Segura en Albacete; las estribaciones de Sierra Morena, que penetran en Ciudad Real (Sierra Madrona), y los Montes de Toledo, que se extienden entre las provincias de Ciudad Real y Toledo

La llanura domina el resto del territorio, ya que casi el 80% de la superficie autonómica no supera los 1000 m de altitud. A la gran llanura de La Mancha, una gran comarca natural que se extiende por buena parte de las provincias de Ciudad Real, Albacete, Toledo y Cuenca, se suma La Alcarria, que abarca parte de las provincias de Guadalajara y Cuenca y que tiene una altitud en torno a los 1000 msnm. Los principales ríos que recorren la Comunidad son el Tajo y el Guadiana que desembocan en el Atlántico, y el Júcar y el Segura, que lo hacen en el mar Mediterráneo.

El escudo de Castilla-La Mancha aparece regulado en la Ley 1/1983, de 30 de junio, sobre el Escudo de la Región de Castilla-La Mancha. Esta norma ha sido desarrolla por el Decreto 132/1983, de 5 de julio, por el que se hace público el modelo oficial del Escudo y por el Decreto 115/1985, de 12 de noviembre que complementa el Decreto 132/1983, de 5 de julio. El escudo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha es partido. En el primer cuartel, en campo de gules un castillo de oro almenado, aclarado de azur y mazonado de sable. El segundo cuartel, campo de argento plata. Al timbre, corona real cerrada, que es un círculo de oro engastado de piedras preciosas, compuesto de ocho florones, de hojas de acanto, visibles cinco, interpolado de perlas y de cuyas hojas salen sendas diademas sumadas de perlas, que convergen en un mundo de azur o azul, con el semimeridiano y el ecuador de oro sumado de cruz de oro. La corona forrada de gules o rojo. El escudo de Castilla-La Mancha tiene su origen en la Bandera diseñada por Ramón José Maldonado y Cocat, aprobada oficialmente en 1980.



Esta Comunidad Autónoma se toma muy en serio la protección del medio ambiente, en especial con la adecuada gestión de los recursos hídricos, y es referencia nacional en los procedimientos de declaración y gestión de espacios naturales protegidos. Aquí cualquier época del año es buena para disfrutar del turismo rural. Rodeada de naturaleza, de un rico patrimonio histórico-artístico, de tradiciones ancestrales y de una deliciosa gastronomía, la red de alojamientos rurales ofrece al visitante lo mejor de esta tierra: la hospitalidad de sus gentes. Con la calidad como principio obligado, las casas rurales de Castilla-La Mancha y sus hoteles ubicados en el entorno rural, son lugares ideales donde descansar, disfrutar de la naturaleza y desconectar del ajetreo y estrés del día a día. Los alojamientos rurales abren sus puertas con trato familiar y cálido, ofreciendo al viajero descanso y confort. Dotados de todas las comodidades, muchos de ellos posibilitan además actividades en el entorno natural cercano: rutas a caballo, senderismo, cicloturismo, avistamiento de aves, piragüismo, rappel y todo tipo de actividades relacionadas con el Turismo Activo, regidas por profesionales experimentados. Actividades respetuosas con el medio natural, ideales como complemento a una estancia inolvidable en lugares llenos de encanto. Una forma distinta de disfrutar del placer del viaje en un lugar para repetir.


La gastronomía de Castilla-La Mancha abarca las costumbres culinarias, tradiciones y platos que comprenden lo que hoy en día se conoce como Castilla-La Mancha. Se trata de una cocina austera y sencilla, de origen humilde y pastoril, conocida internacionalmente debido a que algunos de sus platos aparecen en la divulgada obra Don Quijote de La Mancha. Se distingue de la cocina castellano-leonesa en las influencias de la cocina andaluza vecina geográficamente y de la cocina andalusí históricamente. Se emplean frecuentemente diversas hortalizas, incluyendo algunos de los platos más típicos una variedad de ellas: pisto manchego, pipirrana, asadillo de la Mancha, etcétera. En el terreno de las hortalizas son muy conocidas las berenjenas de Almagro, producto con denominación de origen, así como las cebollas de Recas, también con denominación de origen, que se producen en el pueblo toledano del mismo nombre. Entre los platos con verduras están el hartatunos (pimientos cocidos con pan, luego tostado) y las migas ruleras. Un ingrediente muy típico en la cocina castellanomanchega es el ajo, que participa en muchos de los platos tradicionales. Los platos de carne son abundantes y suelen ser de oveja, cabra y en menor medida vaca. Los platos más importantes son las carcamusas (típicas de Toledo), la chanfarina, el cordero asado, el cochifrito, la gallina en pepitoria, el salpicón, el paturrillo, los zarajos, etcétera. En el terreno de la caza es posible ver codornices en escabeche, el conejo al ajillo, el morteruelo, la liebre a la cazadora, la caldereta manchega, el tojunto (‘todo junto’), etcétera.


La Mancha es una denominación de origen de vinos procedentes de una gran zona vinícola que ocupa gran parte de las provincias de Toledo, Albacete, Cuenca y Ciudad Real, en la comunidad autónoma española de Castilla-La Mancha. Regada por los ríos Guadiana, Tajo y Júcar constituye el viñedo más grande del mundo con unas 400.000 hectáreas de viña, de las que alrededor de 170.000 están acogidas a la D.O. La Mancha, lo que también la convierte en la denominación de origen con más viñedo inscrito de toda España, por lo que se la conoce como "La Bodega de Europa". En total incluye 182 municipios y más de 250 bodegas, muchas de ellas de unas dimensiones colosales. El origen probado del vino de La Mancha data del siglo XII en plena Reconquista, aunque no falta quien afirma que se remonta a la época romana. Durante los siglos XVI y XVII los vinos de esta región abastecieron a la corte por su cercanía a Madrid y las menciones al vino manchego en el libro más universal escrito en lengua castellana, Don Quijote de La Mancha son frecuentes.


CASTILLA Y LEÓN



Castilla y León es una comunidad autónoma española, referida como «comunidad histórica» y «cultural» en su Estatuto de Autonomía. Se constituyó formalmente en 1979 y adquirió su estatus plenamente efectivo en 1983. Su territorio se sitúa en la parte norte de la meseta de la península ibérica y se corresponde mayoritariamente con la parte española de la cuenca hidrográfica del Duero. Está compuesta por nueve provincias: Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora. Es la comunidad autónoma más extensa de España, con una superficie de 94.226 km², y la sexta más poblada, con 2.519.875 habitantes. Ya desde el inicio del debate federalista en España en el siglo XIX durante la Primera República Española hubo proyectos de autonomía para una región castellano-leonesa, aunque incluyendo también a las actuales Cantabria y La Rioja. Mismo proyecto que siguió existiendo durante la Segunda República y que finalmente se llevó a cabo tras la Constitución española de 1978, aunque sin Cantabria y La Rioja que, aunque se consideró incluirlas, finalmente formaron autonomías uniprovinciales.

Castilla y León es una comunidad autónoma sin salida al mar que se encuentra situada en el cuadrante noroccidental de la península ibérica. Su territorio limita al norte con las comunidades uniprovinciales del Principado de Asturias y Cantabria además de con el País Vasco (Vizcaya y Álava); al este con la comunidad uniprovincial de La Rioja y con Aragón (provincia de Zaragoza), al sur con la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha (provincias de Toledo y Guadalajara) y Extremadura (provincia de Cáceres) y al oeste con Galicia (provincias de Lugo y Orense) y Portugal. La morfología de Castilla y León está formada, en su mayor parte, por la Meseta y un cinturón de relieves montañosos. La Meseta es una altiplanicie, que tiene una altitud media cercana a los 800 m, está cubierta por materiales arcillosos depositados que han dado lugar a un paisaje seco y árido.

En Castilla y León se encuentra más del 60 % de todo el patrimonio arquitectónico, artístico, cultural, etc., existente en España. Lo que se traduce en: bienes Patrimonio de la Humanidad, casi 1800 Bienes de Interés Cultural clasificados, 112 conjuntos históricos, 400 museos, más de 500 castillos, de los cuales 16 son considerados de alto valor histórico, 12 catedrales, 1 concatedral, y la mayor concentración de arte románico del mundo. Con 8 bienes culturales Patrimonio de la Humanidad, Castilla y León es la región del mundo con más bienes culturales distinguidos con la máxima figura de protección que otorga la Unesco, por delante de las regiones italianas de la Toscana y de la Lombardía, ambas con 6 bienes. Asimismo, los Montes de Valsaín y las Sierras de Béjar y Francia, en el Sistema Central, los valles de Laciana, Omaña y Luna y los Picos de Europa y Los Ancares, en la Cordillera Cantábrica, y la Meseta Ibérica, en la zona fronteriza con Portugal, han sido declarados reserva de la biosfera por la Unesco y está fuertemente relacionada con dos de los registros del Programa Memoria del Mundo de la Unesco como son los Decreta de las Cortes de León de 1188 y el Tratado de Tordesillas.

El escudo de Castilla y León es el símbolo heráldico representativo de la comunidad autónoma de Castilla y León, España. Su origen se remonta a la Corona de Castilla, reino medieval de la península ibérica. Su diseño actual se define en el artículo quinto del Estatuto de Autonomía (Ley Orgánica 4/1983), aprobado en 1983. Es un escudo timbrado por corona real abierta, cuartelado en cruz o contracuartelado. El primer y cuarto cuarteles: sobre campo de gules, un castillo de oro almenado de tres almenas, mamposteado de sable y clarado de azur. El segundo y tercer cuarteles: sobre campo de plata, un león rampante de púrpura, linguado y armado de gules, y coronado de oro. El escudo actual de Castilla y León es el mismo que llevaba como armas el soberano Fernando III el Santo, el cual en 1230 heredó de su padre el Reino de León, quedando unidas los reinos de Castilla y de León, bajo una misma corona. Primer desembarco de Cristóbal Colón en América 1862 por Dióscoro Puebla, donde aparece la bandera, de la por aquel entonces Corona de Castilla. Es de señalar que este escudo y su bandera fueron las que enarbolaban las carabelas que descubrieron el Nuevo Mundo, ya que de la Corona de Castilla salieron los hombres que se embarcaron en tal empresa.


A lo largo de la década de 1990, la afluencia turística a Castilla y León creció, propiciada sobre todo por el valor histórico y cultural de sus ciudades y también por el atractivo natural y paisajístico de sus distintas comarcas. En 2001, Castilla y León recibió unos 315.000 visitantes, 42.000 de los cuales eran extranjeros. Las ciudades patrimonio de la humanidad: Ávila, Salamanca y Segovia; el camino de Santiago que pasa por las provincias de Burgos, Palencia y León, y la villa ducal de Lerma, son los grandes puntales del turismo cultural en Castilla y León. En cuanto al turismo relacionado la práctica de deportes de invierno caben destacar varias estaciones de esquí, como las de La Covatilla en la Sierra de Béjar, San Isidro y Leitariegos en León o La Pinilla en Segovia. Otro atractivo cada vez más en auge es el turismo rural, en un gran número pueblos de la comunidad se están poniendo en valor casas rurales acomodándolas para un tipo de turismo alternativo al de «sol y playa». Suelen estar cerca de espacios naturales o zonas de alto valor patrimonial o ecológico.

La gastronomía castellana y la leonesa tiene su base en los cocidos y los asados, además de un gran surtido de dulces. Destacan los asados de cordero, y de cochinillo, la caldereta de cordero, la morcilla (morcilla de León, Burgos, Palencia o Valladolid), las legumbres (alubia de Saldaña, judías de El Barco de Ávila, judiones de La Granja, lentejas de la Armuña, garbanzos de Fuentesaúco, etcétera) y las humildes y excelentes sopas de ajo. También destacan el cerdo y los embutidos, presentes en toda Castilla y León, pero que alcanzan su cumbre en Salamanca con el jamón de Guijuelo y en Segovia con el chorizo de Cantimpalos, etcétera o en León con la cecina de León o el botillo del Bierzo. El hornazo de Salamanca y Ávila. Los quesos son excelentes, como el leonés de Valdeón o el palentino del Cerrato. No deben olvidarse los distintos tipos de empanadas. Los españoles suelen acompañar todas las comidas con pan, por eso nunca se considerarán completas si falta este ingrediente. Compañeros ideales del pan son los sencillos estofados de legumbres y verduras, que antaño se comían casi a diario. La sopa de ajo que tradicionalmente era una comida de campesinos a base de ajo, huevo y pan, aparece hoy en los menús de todos los restaurantes. Ingredientes fundamentales en la cocina castellana y en la leonesa son la manteca de cerdo, el aceite de oliva, el ajo, la almendra, el azafrán, el chorizo, los cocidos, los garbanzos, el pimentón, los pimientos picantes o guindillas, y el queso.

No podía faltar una amplia selección de vinos: los tintos, rosados, claretes, blancos y espumosos son protagonistas indiscutibles en la buena mesa leonesa y castellana. No es de extrañar por tanto la cantidad y calidad de las distintas Denominaciones de Origen en esta comunidad, como la Toro, Cigales, Cebreros, Bierzo, Tierra de León, Arribes D.O. de Ribera del Duero, Rueda etcétera. Los postres de la regiones leonesa y castellana ofrecen una variedad notable, mantecadas de Astorga o de Arcos de Jalón, la empiñonada de Aranda de Duero, las nueces con nata salmantinas, el rebojo zamorano, los suspiros de monja de Cuéllar, los pestiños castellanos, el arroz con leche, el flan de Castilla, hojuelas, marañuelas leonesas, membrillo de Castilla, natillas de Zamora, rosquillas, torrijas de pan, yemas de Santa Teresa y pastas de San Juan de la Cruz abulenses.



martes, 14 de julio de 2015

"Euros con sabor español" Carteras 2009, Cantabria y Canarias

CANTABRIA



Cantabria es una comunidad autónoma española de carácter uniprovincial referida como «comunidad histórica» en su Estatuto de Autonomía. Limita al este con el País Vasco (provincia de Vizcaya), al sur con Castilla y León (provincias de León, Palencia y Burgos), al oeste con el Principado de Asturias y al norte con el mar Cantábrico. La ciudad de Santander es su capital y localidad más poblada. Sus primeras referencias datan del año 195 a. C., momento en que el escritor romano Catón el Viejo habla en su obra Orígenes del nacimiento del río Ebro en el país de los cántabros. 


Cantabria está situada en la cornisa Cantábrica, nombre dado a la franja de tierra existente entre el mar Cantábrico y la cordillera Cantábrica, en el norte de la península ibérica. Posee un clima oceánico húmedo y de temperaturas moderadas, fuertemente influenciado por los vientos del océano Atlántico que chocan contra las montañas. La precipitación media es de 1200 mm, lo que permite el crecimiento de frondosa vegetación. Su mayor elevación se localiza en el pico de Torre Blanca (2.619 metros). La comunidad está compuesta por 102 municipios, siendo uno de ellos, el Valle de Villaverde, un exclave en Vizcaya. Cantabria es una comunidad rica en yacimientos arqueológicos del Paleolítico Superior, aunque los primeros signos de ocupación humana datan del Paleolítico Inferior. Destacan en este aspecto las pinturas de la cueva de Altamira, datadas en el 37000 a. C. y declarada, junto a otras nueve cuevas cántabras más, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La moderna provincia de Cantabria se constituyó el 28 de julio de 1778 en la Casa de Juntas de Puente San Miguel. La Ley Orgánica del Estatuto de Autonomía de Cantabria se aprobó el 30 de diciembre de 1981, dotando de este modo a la comunidad autónoma de organismos e instituciones de autogobierno. 

En 2013 Cantabria contaba con una población de 591.888 habitantes según datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística (representa el 1,24 % de la población de España). Cantabria solo supera, demográficamente hablando, a una comunidad autónoma, La Rioja (316.474) y a las dos ciudades autonómicas Ceuta (84.672) y Melilla (83.251). En cuanto a provincias, ocupa el puesto 28º de 50 provincias que hay en España. Tiene una densidad de población de 110,52 habitantes/km² y una esperanza de vida de 80 años para los varones y 87 años para las mujeres. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), en España (en el año 2005) la esperanza de vida es de 80,3 años de media: 76,9 para los hombres y 83,6 para las mujeres. Las principales poblaciones cántabras se encuentran en la zona litoral. Así, la zona costera ha sufrido una importante urbanización y poblamiento, mientras que las zonas interiores de la Comunidad sufren un elevado despoblamiento. Destacan tres ciudades, la capital cántabra, Santander, con 134.715 habitantes, Torrelavega, como segundo núcleo urbano e industrial de Cantabria, con una población de 26.814 habitantes y Castro Urdiales con 25.514 habitantes (INE 2013). Las dos primeras son los núcleos de una conurbación denominada área metropolitana de Santander-Torrelavega.

El escudo de Cantabria es de forma cuadrilonga (denominado en heráldica escudo español), con la punta redondeada de estilo español y el campo cortado. En campo de azur, torre de oro almenada y mazonada, aclarada de azur, diestrada de una nave natural que con la proa ha roto una cadena que va desde la torre al flanco derecho del escudo. En punta, ondas de mar de plata y azur, todo surmontado en el jefe de dos cabezas de varón, cercenadas y aureoladas. En campo de gules, una estela discoidal de ornamentación geométrica, del tipo de las estelas cántabras de Barros y Lombera. Al timbre corona real, cerrada, que es un círculo de oro engastado de piedras preciosas, compuesto de ocho florones de hojas de acanto, visibles cinco, interpoladas de perlas, y de cuyas hojas salen sendas diademas sumadas de perlas, que convergen en un mundo de azul o azur, con el semimeridiano y el ecuador de oro, sumado de cruz de oro. La corona, forrada de gules o rojo. La parte histórica del primer cuartel reproduce el emblema de la conquista de Sevilla por marinos cántabros, en 1248, con la torre (representando la Torre del Oro) y la nave rompiendo las cadenas que cerraban el paso por el río Guadalquivir (representando el puente de barcas atadas por cadenas que entonces unía Sevilla y Triana). Simboliza los ocho siglos de actividad que caracterizaron a la Cantabria marítima, en tanto que la referencia hagiográfica se sustancia con la inclusión de las cabezas de los santos mártires san Emeterio y san Celedonio, que representan la unidad del territorio bajo su patronato. El segundo cuartel reproduce la imagen de uno de los más importantes legados dejados por los pueblos primitivos que habitaron la región: las estelas gigantes de los cántabros. Para ello se tomó como modelo la Estela de Barros, llamada así por haber sido descubierta en la localidad del mismo nombre, situada en el valle de Buelna. El escudo oficial de Cantabria se completa con la inclusión de la corona real.



La vocación turística de Santander nace a mediados del siglo XIX con los primeros “baños de ola” en las playas de El Sardinero y culmina con la asistencia veraniega de los reyes de España entre 1913 y 1930, convirtiéndose durante este periodo en corte estival. Es la época de mayor esplendor de la ciudad, y de la que datan sus construcciones más representativas: el Palacio Real de La Magdalena, el Hotel Real y el Gran Casino, edificios cuyas siluetas lucen radiantes en la actualidad. Cantabria cuenta con algo más de doscientos kilómetros de litoral, extensión que encierra una gran diversidad paisajística. En su perfil costero se alternan acantilados abruptos, pequeñas islas, estuarios profundos, espaciosas bahías y preciosas playas. De los seis espacios naturales protegidos de la región, tres se hallan ligados directamente al litoral: el Parque Natural de Oyambre, el Parque Natural de las Dunas de Liencres y el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Cantabria posee uno de los patrimonios artísticos rupestres más importantes del mundo. El conjunto de cuevas con dibujos, pinturas y grabados de Cantabria constituye el núcleo principal de un conjunto más amplio denominado Arte Paleolítico Cantábrico, que se extiende desde el occidente de Asturias hasta el País Vasco. Paredes y techos rocosos de numerosas cavidades de toda la región cantábrica aparecen repletos de manifestaciones artísticas.

La privilegiada situación geográfica de Cantabria, con profundos valles atravesados por ríos y montañas y bañada por el mar al que da nombre, le permite disponer de una despensa natural con materias primas de excelente calidad, provenientes tanto del mar como de la tierra. La riqueza y diversidad de sus productos, unido a métodos tradicionales de elaboración, hacen de la comunidad cántabra (“La Montaña”) un lugar especial para degustar los más exquisitos manjares gastronómicos encuadrados en alguna de las cinco marcas de calidad existentes. Los quesos son los grandes protagonistas con tres denominaciones de origen protegida: picón Bejes-Tresviso, queso de nata de Cantabria y quesucos de Liébana. El archiconocido sobao pasiego y la carne de Cantabria conforman las dos indicaciones geográficas protegidas de Cantabria. Diversos alimentos amparados bajo las marcas de Calidad Controlada (patata de Valderredible, pimiento de Isla, miel o aguardiente de orujo de Liébana), Agricultura Ecológica. El marisco es de gran variedad y calidad, gracias a las frías y limpias aguas de las que procede. Si bien puede conseguirse en toda la costa, es en la bahía de Santander donde se encuentran los mejores ejemplares. El vacuno es la carne cántabra por excelencia, donde destaca la de la vaca tudanca. No hay que olvidar que la feria ganadera más importante de España, la Feria Nacional de Ganados de Torrelavega, se celebra en esta región. Un alimento también muy popular en Cantabria es el borono, que consiste esencialmente en una masa hecha con sangre y tripas del cerdo, cebolla, sal, manteca, especias (comino, pimienta...), harina de maíz y harina de trigo.


CANARIAS


Canarias es un archipiélago del océano Atlántico que conforma una de las diecisiete comunidades autónomas de España, y una de las regiones ultraperiféricas de la Unión Europea. Se compone de siete islas principales: El Hierro, La Gomera, La Palma y Tenerife, que forman la provincia de Santa Cruz de Tenerife; y Fuerteventura, Gran Canaria y Lanzarote, que constituyen la provincia de Las Palmas


También forman parte de Canarias los territorios insulares del Archipiélago Chinijo (La Graciosa, Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este y Roque del Oeste) y la Isla de Lobos, todos ellos pertenecientes a la provincia de Las Palmas. La Graciosa es la única de estas islas que está habitada. El archipiélago está situado en el norte de África, cerca de las costas del sur de Marruecos y del Sáhara, entre las coordenadas 27º37' y 29º25' de latitud norte y 13º20' y 18º10' de longitud oeste. Debido a esta situación, Canarias utiliza durante el invierno boreal la Hora de Europa Occidental (WET o UTC) y durante el verano boreal la Hora de Verano de Europa Occidental (WEST o UTC+1), con una hora de diferencia respecto al resto de España que usa respectivamente CET/UTC+1 y CEST/UTC+2. La isla de Fuerteventura dista unos 95 km de la costa africana. La distancia a la masa continental europea es de unos 940 km (del islote de Alegranza al Cabo de San Vicente en Portugal).

Las islas, de origen volcánico, son parte de la región natural de la Macaronesia junto con los archipiélagos de Cabo Verde, Azores, Madeira y Salvajes. Su clima es subtropical, aunque varía localmente según la altitud y la vertiente norte o sur. Esta variabilidad climática da lugar a una gran diversidad biológica que, junto a la riqueza paisajística y geológica, justifica la existencia en Canarias de cuatro parques nacionales y que varias islas sean reservas de la biosfera de la Unesco, y otras tengan zonas declaradas Patrimonio de la Humanidad. Canarias actualmente posee una población de 2.118.344 habitantes y una densidad de 284,46 hab/km²,2 siendo la octava Comunidad Autónoma de España en población. Tal y como establece el Estatuto de Autonomía de Canarias, la capitalidad de la comunidad autónoma es compartida entre las ciudades de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria; la sede del Presidente del Gobierno autónomo alterna entre ambas por periodos legislativos, siendo la sede del Vicepresidente distinta a la del Presidente. El Parlamento de Canarias está en Santa Cruz de Tenerife, mientras que la sede de la Delegación del Gobierno se ubica en Las Palmas de Gran Canaria, existiendo además una Subdelegación del Gobierno en cada una de las dos ciudades. 

La Bandera de Canarias es oficial de esta comunidad autónoma desde 1982 por la Ley Orgánica 10/1982 del 10 de agosto sobre "Estatuto de Autonomía de Canarias". Se utilizaron el blanco y el azul de la bandera de Tenerife y el azul y el amarillo de la bandera de Gran Canaria y se ordenaron según la disposición geográfica de las islas, es decir, el blanco a la izquierda, que se corresponde con el oeste, el amarillo a la derecha que se identifica con el este y el azul en el centro. El escudo oficial de la Comunidad Autónoma de Canarias fue creado en 1982 gracias a la ley orgánica 10/1982 del 10 de agosto sobre "Estatuto de Autonomía de Canarias". En campo de azur trae siete islas de plata bien ordenadas, dos, dos, dos y una esta última en punta. Como timbre una corona real de oro, surmontada de una cinta de plata con el lema «Océano» de sable y como soportes dos canes en su color encollarados.



El turismo de las Islas Canarias es un factor muy importante para la economía local. Por el clima subtropical que disfrutan las Islas Canarias muchos visitantes de Alemania, Holanda, Inglaterra e Irlanda visitan todos los veranos estas islas. Canarias constituye la tercera región española que mayor número de turistas extranjeros recibe (detrás de Cataluña y Baleares), recibe más de 9,6 millones de turistas extranjeros anualmente. En el año 2011 se contabilizaron 10.318.178. La provincia de Las Palmas, que comprende las islas de Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria recibió en el mismo año, 6.425.850. Sólo la isla de Gran Canaria acogió 2.913.431 turistas extranjeros en el 2011 Canarias continua recibiendo turistas de los mercados tradicionales y está experimentando la irrupción de visitantes de otros países como Italia, Francia y Polonia. El turismo de masas, de sol y playa que se inició en la década de los 60 viene desde hace unos años adaptándose a los cambios y a las nuevas demandas que se ven ampliadas por el turismo cultural, rural y de congresos. Las Islas Canarias cuentan con un prestigio internacional en la investigación, análisis y educación en turismo, a través de sus dos universidades, como evidencia el reconocimiento de Campus de Excelencia Internacional: U. La Laguna y U. de Las Palmas de Gran Canaria



La gastronomía de las Islas Canarias está compuesta por los platos tradicionales del archipiélago canario y constituye un importante elemento de la identidad cultural del pueblo canario. Papas arrugadas con mojo, destacan por su gran originalidad y sencillez. El condimento indispensable para las papas y otros muchos platos isleños son los mojos, salsas tradicionales entre las que destacan el mojo verde y el mojo picón. Gofio,este genuino tipo de harina se puede servir para abrir una comida, ya sea amasado (pella) o mezclado con algún tipo de caldo (gofio escaldado o escaldón). Quesos, el de cabra es el más común en las islas, dada la importancia del ganado caprino, tanto el queso palmero de La Palma como el queso majorero de Fuerteventura poseen denominación de origen propia. Otros quesos a destacar son el queso de flor de Santa María de Guía, en Gran Canaria, y el queso tierno. En la isla de La Gomera se elabora una especie de paté, llamado almogrote, cuyo ingrediente fundamental es el queso duro. En algunas islas es tradicional comer el queso asado con mojo. Chorizos, entre los embutidos elaborados en las islas cabe destacar el chorizo canario en sus diferentes versiones (chorizo de Teror en Gran Canaria, de Chacón en Lanzarote, palmero, etcétera). Morcilla, en Canarias se prepara un tipo de morcilla dulce, cuyo sabor se debe a la inclusión de batatas, pasas y almendras en la receta. Pata asada, es una de las formas más populares de comer carne de cerdo en Canarias. Mariscos y productos del mar, los productos marinos más servidos como entrantes son las lapas, preparadas habitualmente sobre una sartén y acompañadas con mojo verde; los burgados (bícaros); el pulpo, ya sea en salsa, en su jugo o con un salpicón de verduras y vinagreta; y los pejines o gueldes, un tipo de pez pequeño de la familia del boquerón y la sardina que se consumen fritos o secos.


En Canarias se cultivan 33 tipos de viña, de las cuales 14 son rojas y 19 blancas. La gran calidad de las viñas se debe a que nunca se ha producido en las islas una plaga importante que haya afectado a las matas. Con la conquista española comenzó el cultivo y la producción de vino, siendo especialmente famoso en la época el vino de malvasía. Cultivos por islas: En Lanzarote se encuentra la tradicional zona de cultivo de La Geria, una zona vitivinícola única en el mundo, así como la conocida Bodega El Grifo, fundada en 1775. Mozaga, Reymar, Barreto y La Geria las bodegas más famosas. Los tipos de vino que se cultivan en la isla son el Listán Negro y Negramoll. Entre los blancos, se producen el Listán Blanco, Malvasía, Moscatel y Diego. En total, se dedican 2.300 hectáreas al cultivo de la viña. En Tenerife existen muchas bodegas, Bodegas Insulares de Tenerife S.A., Brumas de Ayosa, Presas Ocampo, Mocanero, etc., destacar entre los vinos con más renombre Viña Norte,"Maceración Carbónica" de bodegas Insulares, "Ayosa". El vino dulce o dormido destacar el Humboldt tinto y "Humboldt blanco". Y entre los licores el Fayal y el "Brezal de Hierbas" y "Brezal de Miel". El área cultivada asciende a 7.950 hectáreas. En Gran Canaria se cultivan unas 550 hectáreas, destacando los Vinos del Monte. En La Palma existe una denominación de origen desde 1995. La mayor bodega es Bodega Teneguia localizada en Fuencaliente, otras marcas son Vitego de Garafía, Viña las Toscas de Puntallana, Carballo y Viña Sur de Fuencaliente, Hoyo de Mazo de Mazo, Las Breñas de Breña Alta, y Tamanca de Los Llanos de Aridane. En La Gomera la producción de vino es escasa, reuniéndose los viticultores en la Cooperativa Insular con sede en Vallehermoso. En El Hierro se cultiva vino en el Golfo, se cultivan unas 300 hectáreas especialmente de la variedad Vijariego Blanco. La marca más importante es Viña Frontera que se surte de dos bodegas.