Blog dedicado a mostrar las carteras editadas por la Real Casa de la Moneda -FNMT- o mixtas emitidas por otros organismos oficiales o grupos empresariales nacionales o internacionales que contengan monedas de la CECA española.
Con motivo del Año Santo Jacobeo, la FNMT–RCM emite la
moneda de colección de 30 euro «Xacobeo 21·22». En esta emisión numerada,
destinada a coleccionistas, está limitada a 10.000 unidades y se presenta en un
estuche conmemorativo.
En el anverso se reproducen las efigies superpuestas de Sus
Majestades los Reyes Don Felipe VI y Doña Letizia. En la parte superior de la
moneda, en sentido circular y en mayúsculas, la leyenda FELIPE VI Y LETIZIA. En
la parte inferior de la moneda, en mayúsculas, la leyenda ESPAÑA y el año de
acuñación 2021, separados por una flor de lis. Rodea los motivos y leyendas una
gráfila de perlas. En el reverso, ocupando la parte central de la moneda, aparece
una imagen alegórica al «camino» con peregrino y la Catedral de Santiago de
Compostela. Sobre esta imagen, en sentido horizontal y en mayúsculas, el valor
de la pieza 30 EURO, y la marca de Ceca. A la izquierda, en sentido circular
ascendente, la leyenda XACOBEO 21·22, acompañada de una representación del
bastón de peregrino. Abajo a la izquierda, y dentro de un círculo, aparecen en
forma de imagen latente cuádruple una concha de vieira, 21·22, la marca de Ceca
y una flecha. Rodea los motivos y leyendas una gráfila de perlas.
Moneda de 30 euro de valor facial. Composición: Plata de 925
milésimas, siendo el resto de cobre. Tolerancia en ley: Contenido
mínimo de 925 milésimas de plata. Peso: 18 g con una tolerancia en
más o en menos de 0,18 g. Diámetro: 33 mm. Forma: Circular con canto liso.
Alfonso II
El Camino Primitivo es la primera ruta
Jacobea conocida, también conocida como ruta interior del Camino de Santiago
del Norte es el trayecto comprendido entre Oviedo (Ovetum siglo VIII) y
Santiago de Compostela (Iría Flavia siglo VIII). No es casual el hecho de que
la ruta sea conocida con el apelativo de "primitivo", pues fue
precisamente el rey Alfonso II, posiblemente el primer peregrino conocido, quien,
al conocer la noticia del hallazgo del cuerpo del Santo, tomó esta ruta hacia
Compostela para ser testigo del suceso. Mientras que la capital del Reino estuvo
en Oviedo, la ciudad asturiana fue uno de los puntos neurálgicos de las
peregrinaciones a Santiago. Una vez que ésta fue trasladada a León, la ruta de
los franceses fue adquiriendo relevancia, convirtiéndose en la principal vía de
peregrinación a la Ciudad Santa en detrimento de la anterior. De la importancia
de este Camino dan fe los numerosos hospitales que existieron durante todo su
recorrido. Realicé este Camino en 2017, en el siguiente enlace dejo un pequeño
resumen de mi experiencia en él, tras haber realizado otros, en diferentes
años, éste es, sin lugar a duda, el más genuino. https://caminovr.blogspot.com/p/prologo-oviedo-monte-naranco.html?m=1
https://www.gronze.com/
Camino de Santiago es la
denominación que tiene un conjunto de rutas de peregrinación cristiana de
origen medieval que se dirigen a la tumba de Santiago el Mayor, situada en la
catedral de Santiago de Compostela (Galicia, España). Históricamente se ha
conocido como «Camino de Santiago» (hoy denominado «Camino de Santiago
francés») al itinerario principal que, partiendo de los Pirineos occidentales,
recorre España hasta llegar a la ciudad gallega; no obstante, actualmente el
término se utiliza para referirse a todas las rutas jacobeas existentes. Se
trata de un «camino sembrado de numerosas manifestaciones de fervor, de
arrepentimiento, de hospitalidad, de arte y de cultura, que nos habla de manera
elocuente de las raíces espirituales del Viejo Continente». Santiago el Mayor
fue uno de los principales apóstoles de Jesucristo y el primero de ellos en
morir martirizado. La tradición cristiana indica que su cadáver fue trasladado
a Hispania y depositado en una tumba situada en Gallaecia. Esta fue descubierta
sobre el año 820 entre los restos de un asentamiento romano abandonado y sobre
ella se construyó un templo que fue ampliado en los siglos siguientes hasta
convertirse en la actual catedral.
Catedral de Santiago
El culto al apóstol se extendió
pronto entre los cristianos peninsulares y fue proclamado por Alfonso II como
patrón del reino de Asturias, consideración que mantuvo en las entidades
políticas que le sucedieron. Igualmente, surgió la costumbre entre sus
ejércitos de invocar su nombre antes de entrar en batalla. La jacobea fue la
última en aparecer dentro de las tres grandes peregrinaciones cristianas. Un
número creciente de personas la realizó durante la Edad Media por motivos de
fe, al considerar que los restos del apóstol tenían una capacidad de
intercesión ante Dios. Su popularidad se extendió entre los reinos europeos
occidentales y gozó del apoyo tanto de las autoridades eclesiásticas y civiles
como de personas particulares, quienes se implicaron en la creación de una
infraestructura que ofreciese a los peregrinos alojamiento y asistencia. Las
autoridades, además, dictaron normas jurídicas para protegerlos mientras hacían
su viaje. Durante su historia, ha experimentado dos grandes crisis: la primera
fue en el siglo XVI debido a la tipología de quienes recorrían las rutas
jacobeas y a la aparición de la teología protestante; la segunda la causó el
proceso de secularización europeo iniciado tras la Revolución francesa y la
pérdida de la infraestructura de alojamiento por las desamortizaciones del
siglo XIX. Esta crisis fue la más grave y llevó a su práctica desaparición en
las décadas centrales del siglo XX, aunque durante la segunda mitad de esa
centuria experimentó una notable recuperación tanto en popularidad como de
infraestructura. Fruto de ella, el número de peregrinos que llegan a Santiago
no ha parado de aumentar desde la década de 1990 y en 2019 alcanzó la cifra más
alta desde que se tienen registros: 347.578 personas.
Tumba del Santo
En esta segunda década del siglo XXI,
la peregrinación jacobea atrae a hombres y mujeres por igual. Los extranjeros
superan ligeramente a los nacionales y la mayoría emprende el viaje dentro de
España, siendo un porcentaje pequeño aquellos que comienzan su camino más allá
de los Pirineos. La motivación para el mayor número de ellos sigue siendo de
tipo espiritual, aunque es importante la cifra de los que la realizan por
motivos lúdico-deportivos. Dentro del cristianismo, es aceptada por parte de
la teología protestante que la había rechazado desde el siglo XVI y la amplia
extensión de rutas jacobeas a lo largo de Europa ha hecho aparecer un nuevo
tipo de peregrinación consistente en recorrer unos días el camino sin el
objetivo final de llegar a Compostela (algo al alcance de pocos en áreas muy
lejanas).
Sobre esta ruta principal
desembocaban otras que partían de diversas regiones dentro de la península y
que, conforme avanzaba la Reconquista, fueron las que usaron los habitantes de
los nuevos territorios bajo dominio cristiano. En la vecina Francia, por su
parte, se desarrollaron cuatro itinerarios para llegar al Camino de Santiago.
Estos partían de la capital París, de la desembocadura del Ródano, así como de
las localidades de Vézelay y Le Puy, respectivamente. Las dos primeras serían
las más utilizadas por quienes iniciaban su viaje más allá del reino francés
durante su tránsito por el mismo. En estos países alejados, los peregrinos
tomaban las principales vías comerciales que conducían a Francia porque tenían
la mejor infraestructura. Con la crisis de la peregrinación jacobea en los
siglos XIX y XX se fue olvidando el uso de las antiguas rutas como vías para
llegar a Santiago. Buena parte de ellas quedaron asfaltadas para su
utilización por los vehículos, si bien algunos tramos conservaron su estado
original al crearse otros alternativos más ventajosos. En la segunda mitad del
siglo XX se comenzó a estudiar cuál había sido el itinerario original del
camino y se determinaron las poblaciones por las que pasaba, de tal manera que
—en 1965— se pudo editar una guía para hacer el viaje en coche desde los
Pirineos hasta Compostela. Ya en los años 1980 se procuró adecuarlo para poder
ser recorrido a pie y para ello se buscaron senderos que evitasen el peligroso
uso de la carretera, labor esta realizada por voluntarios desinteresados entre
los que destacó el párroco Elías Valiña. Igualmente, se habilitó una
infraestructura de albergues para proporcionar alojamiento a los peregrinos
durante el viaje. El éxito experimentado desde los años 1990 ha llevado,
también, a que se recuperen un gran número de rutas históricas por asociaciones
de voluntarios, tanto en España como en los demás países europeos. De esta
manera, para finales de la década de 2010 una extensa red de 286 caminos se
encuentra catalogados y recorren un total de 80.000 km en 28 países.
Un año más,
y ya van tres consecutivos, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre,
vuelve a sorprendernos con un cambio de tendencia referente a los diseños de
estas carteras o estuches numismáticos, en esta ocasión
realiza una presentación que hace, de algún modo, honor a lo que conmemora,
podríamos decir que ha abandonado definitivamente esos esbozos en formato blíster industrializado
e impersonal y vuelve a una presentación digna de ser
coleccionada y guardada con delicadeza por los aficionados a la numismática,
es un valor añadido a este tipo de colección, mi enhorabuena a
todos aquellos que hayan participado en el diseño y cambio de tendencia. Este
año la cartera viene a conmemorar el 25 Aniversario
del Tratado de la Unión Europea. El set contiene 9 monedas,
las 8 convencionales de valores desde 2 euros
hasta 1 céntimo y la moneda conmemorativa de 2 euros,
que este año corresponde a la Iglesia Santa María del Naranco, Oviedo,
uno de los bienes y lugares incluidos en la Lista del Patrimonio
Mundial de la UNESCO.
El Tratado
de la Unión Europea (TUE) o Tratado de Maastricht es, junto al Tratado de
Funcionamiento de la Unión Europea, uno de los tratados fundacionales de la
Unión Europea. Firmado en la ciudad neerlandesa de Maastricht el 7 de febrero
de 1992, entró en vigor el 1 de noviembre de 1993 y fue concebido como la
culminación política de un conjunto normativo, vinculante para todos los
Estados miembro de la Unión Europea, tanto para los futuros miembros como para
los estados firmantes en el momento del tratado. El TUE
original estaba formado por una serie de tratados preexistentes, los entonces
vigentes eran tres, con los nombres de las respectivas Comunidades Europeas a
que daban lugar: el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón y del
Acero, el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea de la Energía Atómica y
el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea. Esos tres tratados
anteriores están considerados como el pilar comunitario (o primer pilar) y a
ellos el TUE viene a añadir otros dos pilares político-jurídicos de nuevo cuño,
que él mismo regula: la política exterior y de seguridad común (o segundo
pilar, PESC) y los asuntos de justicia e interior (JAI) o tercer pilar. Se
concebía así el conjunto como un templo griego, conformado sobre tres grandes
pilares de integración y funcionamiento que levantaban un friso superior, la
nueva Unión Europea, que presidía todo el paisaje comunitario y lo integraba en
una superestructura.
Primera
revisión: Tratado de Ámsterdam. El Tratado de la Unión Europea ha sido
concebido como el primer paso en un proceso que aún continúa. Así, el artículo
N del Tratado original previó la convocatoria de una conferencia
intergubernamental en 1996. Esta conferencia abierta en Turín 29 de marzo 1996,
produjo el Tratado Ámsterdam, firmado el 2 de octubre de 1997 y que entró en
vigor el 1 de mayo de 1999. Este Tratado procedió a una nueva numeración de los
artículos del Tratado de la Unión Europea. Para hacer frente a la ampliación de
la Unión, introdujo el procedimiento de «cooperación reforzada», por el que
algunos estados pueden avanzar en la construcción de la Comunidad sin esperar
otros países. También programó la creación de un espacio de libertad, seguridad
y justicia en el marco del tercer pilar.
Segunda
revisión: Tratado de Niza. La ampliación prevista de quince a diez nuevos
países exigió una reforma de las instituciones que el Tratado de Ámsterdam no
realizó. Por ello, una nueva conferencia intergubernamental, abrió 14 de
febrero 2000, produciendo el Tratado de Niza, una nueva revisión de los
tratados europeos. El tratado amplió el ámbito de decisión por mayoría y cambió
la ponderación de votos en el Consejo de la Unión Europea mediante el
establecimiento de un voto por doble mayoría, representada en votos y la
población. También fueron agregados los artículos 27 A a 27 E de cooperación
reforzada en el ámbito de la política exterior y de seguridad común.
Tercera
revisión: Tratado de Lisboa. Una vez más, el Tratado de Niza estableció en una
«declaración sobre el futuro de la Unión» que el Consejo Europeo debía
perseguir la reforma institucional. Esta vez, no sería una conferencia
intergubernamental, sino una Convención sobre el Futuro de Europa la que
propuso el 18 de julio de 2003 un proyecto de Tratado que establece una
Constitución para Europa. Esta constitución reemplazaría al Tratado de la Unión
Europea y el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea. Firmado por los
Estados miembro de la UE, el Tratado, sin embargo, vio su proceso de ratificación
interrumpido después de su rechazo en referéndum en Francia y los Países Bajos
en la primavera de 2005. Algunas disposiciones institucionales del Tratado
Constitucional se han incorporado en el Tratado de Lisboa, firmado el 13 de
diciembre de 2007 y que entró en vigor el 1 de diciembre de 2009. Este tratado
es el cambio más importante en el Tratado de la Unión Europea. Con el Tratado
de Lisboa, el Tratado de Maastricht se convierte en un tratado constitutivo y
no un tratado de reforma con la eliminación de las disposiciones que modifican
el Tratado CEE. Con el Tratado de Lisboa, los artículos relativos a los
principios democráticos e institucionales han sido extendidos, los elementos
para la cooperación reforzada se combinan, los artículos sobre la acción
exterior y la política exterior y de seguridad común se amplían.
Continuando con la temática iniciada en el año 2010 para
monedas conmemorativas de 2 euros, destinadas a conmemorar bienes o lugares
incluidos en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, la FNMT-RCM puso a
disposición para los coleccionistas, la octava moneda en cartera y en versión
Proof, dedicada en 2017 a la Iglesia de Santa María del Naranco, un antiguo
palacio situado a cuatro kilómetro de Oviedo, sobre la ladera sur del Monte
Naranco.
Al tratarse de una moneda bimetálica, los motivos están distribuidos
en dos zonas de diferente aleación y color. El color de la corona circular
exterior es blanco plata y el color de la zona interior, amarillo oro. En el
anverso de la moneda, en la zona central, se reproduce una imagen de la
mencionada Iglesia; en la parte superior, en sentido circular y en mayúsculas,
la leyenda ESPAÑA; debajo, el año de acuñación 2017; a la derecha, la marca de
Ceca. En la zona circular exterior de la moneda, rodeando todos los motivos y
leyendas, aparecen las doce estrellas de la UniónEuropea. En el reverso común
de la moneda, en el lado izquierdo, figura la cifra que representa el valor de
la moneda. En el lado derecho aparecen, de un extremo a otro, seis líneas
verticales en las que se superponen doce estrellas, estando cada estrella
situada junto a los extremos de cada línea. En el lado derecho figura, además,
una representación del continente europeo. La parte derecha de esta
representación queda superpuesta sobre la parte central de las líneas. La
palabra EURO (en letras mayúsculas) está superpuesta horizontalmente en la
parte central derecha de la cara común. Debajo de la O de la palabra EURO,
figuran las iniciales del grabador LL (en letras mayúsculas), junto al borde
del lado derecho de la moneda. En el canto aparece la inscripción: 2 * *,
repetida seis veces y orientada alternativamente de abajo arriba y de arriba
abajo.
Santa María del Naranco es un antiguo palacio situado a
cuatro kilómetros de Oviedo, sobre la ladera sur del Monte Naranco.
Originalmente no se proyectó como iglesia, sino que fue el Aula Regia del
conjunto palacial que el rey Ramiro I mandó construir en las afueras de la
capital del reino de Asturias, y que se terminó en el año 842. Su estilo
artístico es el denominado arte asturiano o "ramirense", dentro del prerrománico.
El complejo arquitectónico al que pertenece este edificio también comprende la cercana iglesia de San Miguel de Lillo, erigida a tan solo cien metros de
distancia. Sin embargo, a causa del derrumbamiento de la cabecera y de parte de
las naves de San Miguel, el Aula Regia fue transformada en iglesia,
probablemente durante el siglo XII, pues la crónica silense de 1150 ya lo
registra como templo de Santa María. El edificio se ubica en la ladera
meridional del Monte Naranco donde existía un bosque en el que abundaba la caza.
La ausencia de un ábside destinado a contener el trono del rey hace pensar que
el edificio hubo de tener carácter de palacio de campo o residencia real
dedicada al ocio. Tiene una planta rectangular de 21 metros de largo por 6 de
ancho, y está dividida en dos pisos, con una altura total de unos 9 m,3
resultando una planta bastante alargada. En sus lados mayores existen dos
salientes de los cuales el del lado norte corresponde a una escalera de dos
tiros por la que se accede a la planta superior.
La planta baja consta de un amplio cuerpo central cubierto
de bóveda de cañón recorrido por arcos fajones que descansan directamente sobre
el muro, por lo que presenta grandes similitudes con la capilla inferior de la
CámaraSanta de Oviedo, en la catedral ovetense. Fue posiblemente utilizado
como oratorio palatino, aunque se especula con que se tratase de una cámara
regia donde se recibiese audiencia, esta teoría se apoya en el bancada que
recorre las paredes, y está flanqueado por dos cámaras laterales con cubierta
de madera. De estas cámaras laterales la del lado este comunica con el cuerpo
central y tuvo funciones de sala de baño (interpretación controvertida) o
aljibe, conservando su pila. La del lado oeste solo es accesible desde el
exterior, desconociéndose su función, pudiendo haber acogido una garita.
La planta superior fue planta noble, presentando una
distribución similar a la de la planta baja. La gran sala central, rectangular
y cubierta por bóveda de cañón peraltada atravesada por seis arcos fajones que
se apoyan en ménsulas. Está recorrida en sus lados mayores por una arquería
ciega que se apoya en dobles columnas de fustes sogueados de origen celta. Se
encuentra flanqueada en este caso por dos miradores o tribunas también
cubiertos con bóveda. Al exterior, en sus lados mayores, son visibles los
contrafuertes que se corresponden con los arcos fajones interiores. En los
lados menores la fachada se estructura en tres pisos, correspondiendo el
central a la planta noble, cuyos miradores se abren al exterior mediante tres
arcos de medio punto peraltados, en los que el central es ligeramente mayor.
Este mismo esquema, a una escala mucho más reducida y
estilizada, se repite por encima de ellos, formando el ventanal de dos cámaras
a las que no existe acceso excepto con la ayuda de una escalera y su utilidad
era de guardar el tesoro del noble. El resultado es un edificio elevado,
esbelto y elegante, modulado por la simetría de los contrafuertes y la gracia
de sus arcos de medio punto peraltados, alguna de cuyas soluciones
constructivas y decorativas, como las bóvedas de cañón, los arcos fajones, los
contrafuertes exteriores o la supeditación de la decoración escultórica a la
arquitectura, suponen un claro anticipo del románico.
El Principado
de Asturias (en asturiano, Principáu d'Asturies; en eonaviego, Principao
d'Asturias) es una comunidad autónoma uniprovincial de España. Situada en el
norte de España ocupa un área total de 10.603,57 km², en el que habitan
1.044.481 personas (INE, 2015). Fronteriza al oeste con la provincia de Lugo
(Galicia), al norte con el mar Cantábrico, al este con Cantabria y al sur con
la provincia de León (Castilla y León). Recibe el nombre de Principado por
razones históricas, al ostentar el heredero de la Corona de España el título
nobiliario de «príncipe de Asturias», establecido por Juan I de Castilla en el
año 1388. Su capital es la ciudad de Oviedo, mientras que Gijón es su ciudad
más poblada. El actual espacio territorial asturiano coincide básicamente con
el antiguo territorio de las Asturias de Oviedo, contiguas a las Asturias de
Santillana. Con la división territorial de Javier de Burgos en 1833, la región
de las Asturias de Oviedo se convirtió en la provincia de Oviedo, recibiendo
una porción del territorio de las Asturias de Santillana —los concejos de
Peñamellera Alta, Peñamellera Baja y Ribadedeva—, mientras el resto de las mismas
se integró en la provincia de Santander, posterior comunidad autónoma de
Cantabria.
El territorio
que ocupa la comunidad autónoma del Principado de Asturias coincide en buena
parte con el otorgado a los astures, en la división administrativa efectuada
por Vespasiano en el año 69, una vez estabilizada la situación que siguió a la
conquista romana. Esta división administrativa situaba la frontera de los
astures trasmontanos entre los ríos Sella y Navia, en lo que pasaba a
denominarse Conventus Asturum, y al mismo tiempo reconocía una especificad
cultural. Es la comunidad autónoma más montañosa de España, y una de las regiones
más montañosas de Europa con el 35% del terreno con desniveles superiores al
50% y el 65% con desniveles mayores del 30% Se encuentra en la denominada
España Verde. En el mapa cartográfico editado en 1700 por CharlesHubert
(primer geógrafo del rey de España) empieza a nombrarse como Principado de
Asturias, estando dividido aún en la de Oviedo y la de Santillana. En el año
1778 las Asturias de Santillana se integran definitivamente en la Provincia de
los Nueve Valles de Cantabria. El contorno actual se establece en la división
territorial de 1833, que divide España en provincias a imitación de la
francesa. Comprende los territorios de la comarca histórica de las Asturias de
Oviedo, añadiendo los concejos de Ribadedeva, Peñamellera Alta y Peñamellera
Baja que pertenecían a las Asturias de Santillana, ahora en la Provincia de
Cantabria.
Tras varios
siglos sin presencia extranjera, tras una pobre romanización, los visigodos
intentaron ejercer control sobre el territorio durante el siglo VI sin
resultado, que terminó a principios del siglo VIII con la invasión musulmana.
El territorio, como había sucedido con Roma y Toledo, no fue fácil de someter,
estableciéndose en 722 una independencia de facto como Reino de Asturias tras
la victoria de Pelayo en la batalla de Covadonga. A partir de entonces el
pequeño reducto de nobles godos y astures comenzó a recuperar el territorio
perdido ante la invasión musulmana del año 711, incorporó bajo su órbita el
territorio que había pasado a ser tierra de nadie desde el río Eo hasta el
Duero y creó durante este período un arte propio, el arte prerrománico
asturiano que se extendió por sus dominios, hasta el sur de la actual Galicia.
En el siglo X el centro de poder se trasladó desde Oviedo a León dando lugar al
Reino de León. A partir de entonces el aislamiento propiciado por la Cordillera
Cantábrica, el traslado de los centros de decisión del Reino y el movimiento de
la frontera con los reinos de taifas de al-Ándalus hace que las referencias
históricas sean escasas. Tras la rebelión del hijo de Enrique II de Trastámara,
se establece el Principado de Asturias. Si hubo varios intentos de
independencia, los más conocidos fueron el conde Gonzalo Peláez o la reina
Urraca que aun consiguiendo importantes victorias al final fueron derrotados
por las tropas de Castilla. El 25 de agosto de 1937 se proclamó en Gijón el
Consejo Soberano de Asturias y León presidido por el dirigente sindical y
socialista Belarmino Tomás, terminando el conflicto el 20 de octubre de 1937
con la victoria de las tropas nacionales en el frente norte. Tras veinte años
de estancamiento económico, se produjo la definitiva industrialización de
Asturias en las décadas de los años 60 y 70. Fuertemente afectado por la
reconversión industrial de la década de 1990, el Principado intentó potenciar
sus abundantes recursos paisajísticos y naturales con vistas al sector
turístico, política que continúa hasta el día de hoy.
El escudo del
Principado de Asturias es rectangular, cuadrilongo y con los extremos del lado
inferior redondeados y una punta o ángulo saliente en el centro de dicho lado,
con la proporción de seis de alto por cinco de ancho y trae sobre campo de azur
o azul la Cruz de la Victoria, de oro, guarnecida de piedras preciosas de su
natural color, y las letras alpha mayúscula y omega minúscula, también de oro,
pendientes de sus brazos diestro y siniestro, respectivamente; y en sendas
líneas, con letras de oro, la leyenda «HOC SIGNO TVETVR PIVS - HOC SIGNO
VINCITVR INIMICVS» (Con este emblema se defiende al piadoso - Con este emblema
se vence al enemigo) la primera al flanco diestro y la segunda al flanco
siniestro. Al timbre, corona real, cerrada, que es un círculo de oro, engastado
de piedras preciosas compuesto de ocho florones de hojas de acanto, visibles
cinco, interpoladas de perlas, y de cuyas hojas salen sendas diademas sumadas
de perlas que convergen en un mundo de azur o azul, con el semimeridiano y el ecuador
de oro, sumado de cruz de oro. La corona forrada, de gules o rojo. El escudo
del Principado de Asturias fue adoptado el 27 de abril de 1984, basado en el
que la Diputación Provincial de Oviedo adoptó en el año 1857. En 1985 se creó
una versión simplificada del escudo, acorde con el estilo gráfico de los
logotipos corporativos, para uso exclusivo de la Administración del Principado.
Si hay una
combinación perfecta de cultura, naturaleza y gastronomía esa es Asturias. Lo
primero que te llamará la atención cuando viajes a esta región de la España
Verde son sus paisajes, algunos tan espectaculares como los del Parque Nacional
de los Picos de Europa y uno de sus lugares más míticos: los Lagos de
Covadonga. Además de la montaña, sus hermosas playas en
localidades turísticas como Llanes, Ribadesella, Gijón o Cudillero. Entornos
ideales para asomarse a los múltiples miradores o practicar deportes como el
surf. Hablar de gastronomía en Asturias es hablar del culto a la buena comida.
El queso de Cabrales, la fabada asturiana, la bebida llamada sidra (elaborada
con manzana)… En el aspecto cultural, se ha de destacar los
Monumentos de Oviedo y el Reino de Asturias, la
Iglesia de Santa María del Naranco, la de San Miguel de Lillo o la Iglesia de
SanJuan de Padros declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y los
yacimientos, cuevas y museos de arte rupestre de la zona, con pinturas y
grabados espectaculares y algunos con origen en el 25.000 a.C.
La
gastronomía de Asturias es el conjunto de tradiciones culinarias, ingredientes
y recetas propio del Principado de Asturias. Si bien es cierto que la cocina
asturiana ha sabido transmitirse generación tras generación, también lo es que
carece de tradición escrita hasta época muy reciente, ya que no existen apenas
escritos que muestren qué comían los asturianos, y los pocos relatos que se
conservan se encuentran en textos de naturaleza muy distinta a la gastronómica.
Hay que tener presente que Asturias tiene dos características que quedan
reflejadas en sus costumbres culinarias: por un lado posee costas en el mar
Cantábrico, lo que le proporciona abundantes elementos marinos (pescados y
mariscos), y por otro cuenta con la cordillera Cantábrica, con profundos valles
en los que cría el ganado en semi-libertad, dando lugar a carne y leche de
características autóctonas, como la vaca casina. Entre las especialidades
relacionadas con la harina de maíz encontramos la borona (boroña, hogaza
redonda de pan duro hecho a base de harina de maíz), las fariñes, farrapes o
papas (gachas), la rapa (especie de borona en cuya masa se meten trozos de
tocino), el neno, la pegarata (especie de empanada rellena de chorizo, jamón y
huevo cocido), los tortos (pequeñas tortas de maíz doradas en sartén), los
formigos, el muy tradicional pan de escanda (cereal endémico de Asturias, de
grano duro y prieto), los famosos bollos preñaos (bollos con un chorizo en su
interior) y otros muchos. El queso es uno de los ingredientes más tradicionales
de cocina asturiana. Se pueden encontrar de leche de vaca, de oveja, de cabra o
incluso mezclas en diferentes proporciones de quesos de dos variedades de
leches y de tres. Existen denominaciones de quesos artesanos en Asturias, de
los cuales tres (Cabrales, Gamonedo y Afuega'l Pitu) tienen denominación de
origen europea. Los quesos asturianos están empezando desde los años 70 a
alcanzar prestigio y fama internacionales, aunque su calidad fue siempre
excelente. Son ejemplos el Cabrales, el Gamonedo, el de La Peral, el de Los
Beyos, el de Oscos, el de Afuega'l Pitu, etcétera.
Asturias
produce vino y de calidad. El viñedo asturiano - de alta montaña - acogido a la
denominación Vino de Calidad de Cangas, se localiza en el suroeste de Asturias
y, comprende los concejos de Cangas del Narcea, Allande, Grandas de Salime,
Illano, Pesoz, Ibias y Tineo. La tradición enológica y vitivinícola de la
comarca suroccidental de Asturias se remonta a la Edad Media, en torno al siglo
IX, con el surgir de los primeros monasterios que aprovechan los suelos
disponibles para el cultivo de la vid en una zona que poseía terrazgos al
abrigo de masas montañosas, idóneas para la recepción de las abundantes
radiaciones solares. La bonanza del clima de la comarca hizo que los viñedos de
alta montaña se concentrarán en esta parte de Asturias, coincidiendo con los
profundos valles de los ríos Navia y Narcea, y así la cultura del vino - que
tuvo como uno de sus principales referentes el Monasterio de Corias - llegó hasta nuestros días, adquiriendo en los
últimos lustros esta tradición fuerza y marca vitivinícola en el panorama del
vino en España. Los Vinos y las bodegas con sus catas y visitas, la Fiesta de
la Vendimia - declarada de Interés Turístico -, el Museo del Vino en Santiso,
etc. son patrimonio tangible de la cultura del vino en Asturias.
Leopoldo
García-Alas y Ureña «Clarín» Nació el 25 de abril de 1852 en Zamora, donde se
había trasladado su familia desde Oviedo, al ser nombrado su padre, GenaroGarcía Alas, gobernador de la ciudad. Leopoldo fue el tercer hijo del
matrimonio. En la casa se hablaba continuamente de Asturias y su madre,
Leocadia, con cierta nostalgia, contaba relatos de aquella tierra de sus
antepasados. Este ambiente influyó en gran medida en el espíritu del niño
Leopoldo que desde siempre se sintió más asturiano que zamorano, aunque a lo
largo de su vida conservó un cariño especial por las tierras que lo vieron
nacer. A los siete años entró a estudiar en el colegio de los jesuitas ubicado
en la ciudad de León en el edificio de San Marcos.
Desde el principio supo adaptarse a las normas y a la disciplina del centro de
tal manera que a los pocos meses era considerado como un alumno modelo. Sus
compañeros lo conocían con el mote (sobrenombre) de «el Gobernador», por
alusión a la profesión de su padre. Sus biógrafos aseguran que esta etapa
estudiantil engendró en Leopoldo el sentimiento religioso y el principio de
gran disciplina moral que fueron la base de su carácter. En este primer año
escolar ganó una banda azul como premio y trofeo literario. La conservó toda su
vida y se encontraba entre los objetos más queridos del museo familiar. En el
verano de 1859 toda la familia regresó a Asturias. Leopoldo descubrió con sus
propios ojos la geografía asturiana de la que tanto había oído hablar a su
madre. Durante los años siguientes Leopoldo se encuentra en libertad por las
tierras de Guimarán, propiedad de su padre, donde aprenderá directamente de la
Naturaleza y de los libros que encuentra en la vieja biblioteca familiar, donde
entra en contacto por primera vez con dos autores que serán sus maestros:
Cervantes y Fray Luis de León. El 4 de octubre de 1863, a la edad de once años,
Leopoldo ingresa en la Universidad de Oviedo en lo que se llamaban «estudios
preparatorios», matriculándose en las asignaturas de Latín, Aritmética y
Doctrina Cristiana.
Después de
terminar sus estudios en la Universidad, el futuro Clarín se trasladó al Madrid
de la mitad del siglo XIX, para hacer el doctorado. En diciembre de 1874
termina la Primera República con la caída de Emilio Castelar gracias al golpe
de Manuel Pavía. Poco después del golpe, MartínezCampos iniciará la
Restauración monárquica en la figura de Alfonso XII, hijo de la destronada
IsabelII. En marzo de 1875, Antonio Sánchez Pérez fundó un periódico con el
nombre de El Solfeo. El 5 de julio entraron en su redacción unos cuantos
jóvenes, entre ellos Leopoldo Alas. El periódico pasó totalmente desapercibido
y ni siquiera fue nombrado por los cronistas de la época. Su director quiso que
sus colaboradores tomaran como seudónimo el nombre de un instrumento musical y
así fue como Leopoldo eligió el clarín que a partir de ahí sería el alias con
que firmaría todos sus artículos. La columna donde escribía tenía el título de
«Azotacalles de Madrid». El 2 de octubre de 1875, el escritor firmó por primera
vez como Clarín, De esta forma Leopoldo Alas entró en la vida literaria de la
época y desde su columna empezó a lanzar duras críticas llenas de ironía contra
la clase política de la Restauración. Aparte del
género periodístico, Clarín siente la necesidad de cultivar otros géneros
literarios. Félix Aramburu (poeta y notable escritor de Derecho penal), amigo
entrañable de Leopoldo era el director y editor en Oviedo de una revista
llamada Revista de Asturias. Este amigo no sólo lo animó a escribir otro tipo
de narraciones sino que le ofreció un lugar en su propia edición. En el verano
de 1876, Clarín escribe sus primeros cuentos y algunas poesías que meses
después se irán editando en la Revista ovetense. Con estas colaboraciones el
gran escritor fue dándose a conocer.
Durante 2001 se
conmemora el centenario de la muerte de Leopoldo Alas “Clarín”, fallecido en
Oviedo en 1901. Considerado uno de los más representativos exponentes de la
novela realista española de fines del siglo XIX, se procedió a la emisión de una
moneda conmemorativa en donde se representa una imagen del célebre escritor,
junto a su firma y la fachada de la catedral de Oviedo.
En el anverso, en el
centro de la moneda, aparece la efigie de Su Majestad el Rey, Don Juan Carlos
I, y rodeándola figura la leyenda JUAN CARLOS I REY DE ESPAÑA; en la parte
inferior, entre dos puntos, el año de acuñación, 2001. En el reverso, ocupando
la parte izquierda de la moneda, figura el busto de Leopoldo Alas «Clarín», y a
la izquierda de dicho busto aparece la marca de Ceca; en la parte derecha de la
pieza figura la fachada de la catedral de Oviedo, y a la derecha de ésta, en
vertical y separadas por un guión, las fechas 1901-2001; en la parte superior
de la moneda, en dos líneas, aparece el valor de la pieza 2000 y la abreviatura
de pesetas (PTAS); en la parte inferior, y superpuesta sobre las
imágenes de Clarín y la catedral, aparece la firma del escritor.
Las características de esta moneda son las siguientes: Diseño y grabado anverso: Manuel Martínez Tornero Diseño y grabado reverso: Luis José Díaz Salas
Valor facial: 2.000 pesetas
Calidad:Proof
Tirada:30.000 unidades
Composición: Plata de925 milésimas
Peso:27 gramos
Diámetro:40 milímetros
Forma: Circular con cantoestriado
La Santa
Iglesia Basílica Catedral Metropolitana de San Salvador de Oviedo es una
catedral de estilo gótico que se encuentra en la ciudad de Oviedo (Principado
de Asturias, España). Es conocida también como Sancta Ovetensis, refiriéndose a
la calidad y cantidad de las reliquias que contiene. Comenzó a edificarse a
finales del siglo XIII por la sala capitular y el claustro, y su construcción
se prolongó durante tres siglos hasta el remate de la torre a mediados del
siglo XVI. Posteriormente se añadiría una girola en el siglo XVII además de
diversas capillas anexas a las naves laterales. La iglesia está emplazada en el
lugar del anterior conjunto catedralicio prerrománico del siglo IX, alguno de
cuyos edificios han sobrevivido. Por esta razón y lo dilatado de la
construcción del edificio actual, éste contiene estructuras de estilo
prerrománico (Cámara Santa), románico (bóvedas y apostolado de la Cámara Santa),
renacentista (remate de la torre) y barroco (Girola, Capilla del Rey Casto y
otras capillas). La Cámara Santa, del siglo IX, está declarada Patrimonio de la
Humanidad por la Unesco y alberga las joyas más preciadas de la catedral: las
cruces de la Victoria y de los Ángeles, símbolos de Asturias y de la ciudad de
Oviedo respectivamente, la Caja de las Ágatas y el Arca Santa, que contiene un
gran número de reliquias entre las que se encuentra el Santo Sudario.