sábado, 25 de abril de 2015

200 pesetas "Aquellos maravilloso años" Parte III

1993 - Juan Luis Vives 

Juan Luis Vives nació en Valencia, 6 de marzo de 1492 y falleció en Brujas, 6 de mayo de 1540, fue un humanista, filósofo y pedagogo español. La familia Vives era importante dentro del núcleo de comerciantes judíos, religiosos y económicamente acomodados en Valencia. Para proteger la vida de sus familiares así como sus propiedades y evitar así mismo el riesgo de ser expulsados, se vieron obligados a convertirse al cristianismo. Sin embargo, siguieron practicando el judaísmo en una sinagoga que tenían en su casa y de la que era rabino un primo hermano de Juan Luis, Miguel Vives. Pero en 1482, la Inquisición descubrió a Miguel y a su madre en la sinagoga en plena liturgia, iniciándose así un proceso contra la familia Vives a manos de la Inquisición. A los quince años, Juan Luis Vives empezó a estudiar en la Universidad de Valencia, fundada cinco años antes. Acudió a dicho centro desde 1507 hasta 1509 aproximadamente.


El proceso contra su familia continuó y en 1509, su padre, preocupado por el cariz que tomaba el asunto, decidió enviar a su hijo a estudiar al extranjero. Así, el otoño de 1509 Vives partió rumbo a París para perfeccionar y ampliar sus conocimientos en la Universidad de la Sorbona, centro de atracción de muchos estudiantes de la Corona de Aragón y en el que enseñaban muchos profesores españoles. Terminó sus estudios en 1512 alcanzando el grado de doctor y se trasladó a Brujas, Bélgica, donde vivían algunas familias de mercaderes valencianos, entre ellas la de su futura mujer, Margarida Valldaura.

Recibió la noticia de que su padre había sido condenado y quemado en 1526, y su madre Blanca March, muerta en 1508, desenterrada y sus restos quemados en 1529. Inmerso en una depresión anímica, se trasladó a Inglaterra después de rechazar una oferta para enseñar en la Universidad de Alcalá de Henares. Vives no aceptó por miedo a que la Inquisición le persiguiera y porque tampoco disponía de medios económicos que le permitieran viajar hasta su destino. En el verano de 1523, fue elegido lector del Colegio de Corpus Christi por el cardenal Wolsey, cargo que comportaba también ser nombrado canciller del rey Enrique VIII de Inglaterra. Vives veía cumplido así su anhelo de establecerse en una corte, único lugar en el que un humanista podía desarrollar dignamente su trabajo investigador de la cultura y enseñar los descubrimientos de sus estudios. Ahí trabó amistad con Tomás Moro y la reina Catalina de Aragón. 

La moneda en el anverso, en su centro, se encuentra representada la figura de Luis Vives y en su parte izquierda el escudo de Valencia, rodeándola, en la moldura en caracteres incusos, en la parte superior la leyenda "JUAN LUIS VIVES", y en la parte inferior las fechas "1492-1540". En el reverso, en la parte superior de la moldura se encuentra el texto "ESPAÑA 1993" y en la parte inferior el texto "200 PESETAS", ocupando la zona central se halla una representación alegórica de las herramientas de trabajo del personaje significadas en un libro, una pluma y un tintero, y la palabra "SAPIENTIA". En la parte superior izquierda la marca de Ceca.

Diseño y grabado: Luis José Díaz. 
Valor facial: 200 pesetas. 
Composición: aleación de cobre, aluminio y níquel. 
Peso: 10,5 gramos con una tolerancia en más o en menos del 4,5%. 
Forma: Circular. 
Diámetro: 25,5 milímetros.


1994 - Maestros de la pintura Española

Francisco de Goya y Lucientes, nació en Fuendetodos, provincia de Zaragoza, 30 de marzo de 1746 y falleció en Burdeos, Francia, 16 de abril de 1828, fue un pintor y grabador español. Su obra abarca la pintura de caballete y mural, el grabado y el dibujo. En todas estas facetas desarrolló un estilo que inaugura el Romanticismo. El arte goyesco supone, asimismo, el comienzo de la pintura contemporánea, y se considera precursor de las vanguardias pictóricas del siglo XX. Tras un lento aprendizaje en su tierra natal, en el ámbito estilístico del barroco tardío y las estampas devotas, viaja a Italia en 1770, donde traba contacto con el incipiente neoclasicismo, que adopta cuando marcha a Madrid a mediados de esa década, junto con un pintoresquismo costumbrista rococó derivado de su nuevo trabajo como pintor de cartones para los tapices de la manufactura real de Santa Bárbara. El magisterio en esta actividad y en otras relacionadas con la pintura de corte lo imponía Mengs, y el pintor español más reputado era Francisco Bayeu, que fue cuñado de Goya.

"El Quitasol", 1777, es un cuadro de Francisco de Goya conservado en el Museo del Prado y que forma parte de la serie de cartones para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara; en concreto, para la serie destinada a la decoración del comedor del infante Carlos, entonces Príncipe de Asturias. El cuadro fue ejecutado con toda probabilidad entre el 3 de marzo y el 12 de agosto de 1777, a juzgar por la datación de la entrega de la obra terminada a la Manufactura de Tapices. En el verano de 1777, el pintor hizo entrega de una serie que se destinaba a decorar el comedor del Príncipe de Asturias. En el documento de cuenta Goya tasaba El quitasol en quinientos reales de vellón. Hacia la mitad del siglo XIX el óleo fue trasladado al Palacio Real de El Pardo, donde se almacenó en el sótano del oficio de tapicería. Por orden real de 18 de enero y 9 de febrero de 1870 el cuadro ingresa como parte de los fondos del Museo del Prado y aparece en su catálogo por vez primera en 1876.

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez nació en Sevilla, bautizado el 6 de junio de 15991 y falleció en Madrid, 6 de agosto de 1660, conocido como Diego Velázquez, fue un pintor barroco, considerado uno de los máximos exponentes de la pintura española y maestro de la pintura universal. Pasó sus primeros años en Sevilla, donde desarrolló un estilo naturalista de iluminación tenebrista, por influencia de Caravaggio y sus seguidores. A los 24 años se trasladó a Madrid, donde fue nombrado pintor del rey Felipe IV y cuatro años después fue ascendido a pintor de cámara, el cargo más importante entre los pintores de la corte. A esta labor dedicó el resto de su vida. Su catálogo consta de unas 120 o 125 obras. El reconocimiento como pintor universal se produjo tardíamente, hacia 1850. Alcanzó su máxima fama entre 1880 y 1920, coincidiendo con la época de los pintores impresionistas franceses, para los que fue un referente. Manet se sintió maravillado con su obra y le calificó como «pintor de pintores» y «el más grande pintor que jamás ha existido». La parte fundamental de sus cuadros que integraban la colección real se conserva en el Museo del Prado en Madrid.

“Las Meninas”, es una de las obras de mayor tamaño de Velázquez y en la que puso un mayor empeño para crear una composición a la vez compleja y creíble, que transmitiera la sensación de vida y realidad, y al mismo tiempo encerrara una densa red de significados. El pintor alcanzó su objetivo y el cuadro se convirtió en la única pintura a la que el tratadista Antonio Palomino dedicó un epígrafe en su historia de los pintores españoles (1724). Lo tituló En que se describe la más ilustre obra de don Diego Velázquez, y desde entonces no ha perdido su estatus de obra maestra. Gracias a Palomino sabemos que se pintó en 1656 en el cuarto del Príncipe del Alcázar de Madrid, que es el escenario de la acción. El tratadista cordobés también identificó a la mayor parte de los personajes: son servidores palaciegos, que se disponen alrededor de la infanta Margarita, a la que atienden doña María Agustina Sarmiento y doña Isabel de Velasco, meninas de la reina. Además de ese grupo, vemos a Velázquez trabajar ante un gran lienzo, a los enanos Mari Bárbola y Nicolasito Pertusato, que azuza a un mastín, a la dama de honor doña Marcela de Ulloa, junto a un guardadamas, y, al fondo, tras la puerta, asoma José Nieto, aposentador. En el espejo se ven reflejados los rostros de Felipe IV y Mariana de Austria, padres de la infanta y testigos de la escena. Los personajes habitan un espacio modelado no sólo mediante las leyes de la perspectiva científica sino también de la perspectiva aérea, en cuya definición representa un papel importante la multiplicación de las fuentes de luz. 

En la moneda observamos en su anverso y en centro la pintura de Goya “El Quitasol”, y rodeándolo la leyenda “MAESTROS DE LA PINTURA ESPAÑOLA” y la marca de Ceca. En el reverso, en la zona central, se ve un detalle del cuadro de “Las Meninas” de Velázquez y rodeándolo la leyenda “ESPAÑA 1994” la cifra de valor “200 PESETAS”.
Diseño anverso y reverso: Begoña Castellanos.
Grabado anverso: Esther González.
Grabado reverso: Luis José Díaz
Valor facial: 200 pesetas.
Composición: aleación de cobre, aluminio y níquel.
Peso: 10,5 gramos con una tolerancia en más o en menos del 4,5%.
Forma: Circular.
Diámetro: 25,5 milímetros. 

1995 - Maestros de la pintura española 

Bartolomé Esteban Murillo nació en Sevilla, 1617 y falleció en Cádiz el 3 de abril de 1682, fue un pintor barroco español. Formado en el naturalismo tardío, evolucionó hacia fórmulas propias del barroco pleno con una sensibilidad que a veces anticipa el Rococó en algunas de sus más peculiares e imitadas creaciones iconográficas como la Inmaculada Concepción o el Buen Pastor en figura infantil. Personalidad central de la escuela sevillana, con un elevado número de discípulos y seguidores que llevaron su influencia hasta bien entrado el siglo XVIII, fue también el pintor español mejor conocido y más apreciado fuera de España, el único del que Sandrart incluyó una breve y fabulada biografía en su Academia picturae eruditae de 1683 con el Autorretrato del pintor grabado por Richard Collin. Condicionado por la clientela, en su mayoría formada por eclesiásticos, el grueso de su producción está formado por obras de carácter religioso, pero a diferencia de los restantes grandes maestros españoles de su tiempo cultivó también la pintura de género de forma continuada e independiente.

El Buen Pastor, es un óleo sobre lienzo de 123x101 cm. realizado por el pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo alrededor del año 1660, perteneciente a la escuela española del Barroco. Se encuentra en la colección permanente del Museo del Prado, Madrid. La pintura de El Buen Pastor fue comprada, junto con otras, en 1744 por la reina Isabel de Farnesio a los herederos del cardenal y presidente del Consejo de Castilla Gaspar de Molina y Oviedo procedente de la antigua colección que dicho cardenal poseía. El cuadro fue agrandado para poder mostrarse como pareja del San Juan Bautista Niño y destinado al Palacio de la Granja de San Ildefonso en 1746, pasando posteriormente al Palacio de Aranjuez donde aparece en dos inventarios de 1747 y 1774, y de allí fue llevado al Palacio Real de Madrid en el que permaneció entre 1814 y 1818 hasta su llegada al Museo del Prado en 1819, donde sigue formando pareja en su exposición con el San Juan Bautista Niño.

Doménikos Theotokópoulos, en griego Δομήνικος Θεοτοκόπουλο, nació Candía, 1541 y falleció en Toledo, 1614, conocido como el Greco («el griego»), fue un pintor del final del Renacimiento que desarrolló un estilo muy personal en sus obras de madurez. Hasta los 26 años vivió en Creta, donde fue un apreciado maestro de Iconos en el estilo posbizantino vigente en la isla. Después residió diez años en Italia, donde se transformó en un pintor renacentista, primero en Venecia, asumiendo plenamente el estilo de Tiziano y Tintoretto, y después en Roma, estudiando el manierismo de Miguel Ángel. En 1577 se estableció en Toledo, España, donde vivió y trabajó el resto de su vida. Su formación pictórica fue compleja, obtenida en tres focos culturales muy distintos: su primera formación bizantina fue la causante de importantes aspectos de su estilo que florecieron en su madurez; la segunda la obtuvo en Venecia de los pintores del alto renacimiento, especialmente de Tiziano, aprendiendo la pintura al óleo y su gama de colores —él siempre se consideró parte de la escuela veneciana—; por último, su estancia en Roma le permitió conocer la obra de Miguel Ángel y el manierismo, que se convirtió en su estilo vital, interpretado de una forma autónoma.

El martirio de San Mauricio es una obra de El Greco, realizada entre 1580 y 1582 durante su primer período toledano. Se conserva en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.En este cuadro El Greco demuestra su capacidad para combinar complejas iconografías políticas con motivos ortodoxos medievales. Parece que la obra no fue del total agrado del Rey, por lo que no le hizo más encargos. El fallecimiento de Navarrete el Mudo en 1579 provocó la urgente demanda por parte de Felipe II de pintores que continuaran la decoración de El Escorial. El monarca eligió a El Greco como uno de los artistas consagrados que trabajarían en los retablos de la basílica, encargándole el que se instalaría en uno de los altares laterales dedicado al Martirio de San Mauricio y la Legión Tebana que mandaba. Considerado uno de los santos patronos en la lucha contra la herejía y debido a la existencia de reliquias en la iglesia, se decidió que su presencia era necesaria. En el siglo III de nuestra era, San Mauricio era el jefe de una legión egipcia del ejército romano en la que todos profesaban el cristianismo. Durante su estancia en las Galias recibieron la orden del emperador Maximiano de realizar una serie de sacrificios a los dioses romanos. Al negarse, la legión que mandaba el santo fue ejecutada, siendo martirizados sus 6.666 miembros.


La moneda en el anverso, en el centro, aparece la pintura de Murillo “EI Buen Pasto”, y rodeándola, la leyenda “MAESTROS DE LA PINTURA ESPAÑOLA” y la marca de Ceca. En el reverso, en la zona central, se ve un fragmento del cuadro de El Greco “San Mauricio y la Corte Tebana”, rodeándolo la leyenda “ESPAÑA 1995”, la cifra de valor 200 y la palabra pesetas.
Diseño y grabado: Esther González
Valor facial: 200 pesetas.
Composición: aleación de cobre, aluminio y níquel.
Peso: 10,5 gramos con una tolerancia en más o en menos del 4,5%.
Forma: Circular.
Diámetro: 25,5 milímetros. 


200 pesetas "Aquellos maravillosos años" Parte I

200 pesetas "Aquellos maravillosos años" Parte II

200 pesetas "Aquellos maravillosos años" Parte IV




jueves, 23 de abril de 2015

200 pesetas "Aquellos maravillosos años" Parte II

1991 - Madrid Capital Europea de la Cultura


Capital Europea de la Cultura es un título conferido por el Consejo y el Parlamento Europeo a una o dos ciudades europeas, que durante un año tienen la posibilidad de mostrar su desarrollo y vida culturales. Algunas ciudades europeas han aprovechado esta designación para transformar completamente sus estructuras culturales y ser reconocidas en el ámbito internacional. Cuando una ciudad es nombrada capital europea de la cultura, en ella se desarrollan todo tipo de manifestaciones artísticas. Concebido como un método para acercar las ciudades europeas, el proyecto de Ciudad Europea de la Cultura es lanzado el 13 de junio de 1985 en el Consejo de Ministros bajo la iniciativa de Melina Mercouri. Desde entonces, la iniciativa ha tenido mejor acogida entre los ciudadanos europeos y un creciente impacto cultural y socio-económico gracias al gran número de visitantes que atrae.



En 1991, los organizadores de las diferentes ciudades europeas de la cultura, crearon una red que permitiese el intercambio y la difusión de la información también para los organizadores de los eventos futuros. Esta red llevó a cabo a finales de 2004 un estudio sobre el impacto de las ciudades europeas de la cultura desde su creación. En 1999 la Ciudad Europea de la Cultura fue rebautizada Capital Europea de la Cultura y es ahora financiada por el programa Cultura 2007, como lo fue antes por el Cultura 2000. El 25 de mayo de ese mismo año, el Parlamento Europeo tomó la decisión de integrar el evento en el marco comunitario y ha introducido un nuevo procedimiento de selección para las capitales en el período de 2005/2019. Esta decisión fue tomada debido a la feroz competencia de los miembros comunitarios por obtener un reconocimiento, ahora se establece un sistema rotatorio, por lo que cada país miembro tendrá la oportunidad de albergar la Capital Europea de la Cultura por lo menos una vez.


Las ciudades europeas de la cultura eran designadas sobre la base intergubernamental hasta finales de 2004; los estados miembros seleccionaban unánimemente las ciudades más aptas para hospedar el evento, el cual es patrocinado por la Comisión Europea, que garantizaba un subsidio para la ciudad escogida cada año. A partir de 2005, las instituciones europeas toman parte en el procedimiento de selección de la ciudad que hospedará el evento. Los representantes de las capitales europeas de la cultura y de los meses culturales europeos, así como representantes de las ciudades candidatas y de la red de capitales culturales fuera de la Unión Europea, forman la red de Capitales y de Meses culturales europeos (ECCM) desde 1985, que es una ONG con sede en el ministerio de cultura, investigación y enseñanza superior de Luxemburgo. El objetivo principal de esta red, es asegurar la transferencia de conocimientos y de experiencias concernientes a las capitales culturales, de dar la documentación necesaria y de ayudar las futuras Capitales culturales.

Las leyendas y motivos de esta moneda son los siguientes: en el anverso, en la parte central, se encuentran las efigies de S.M. el Rey Don Juan Carlos I, en posición de 3/4 derecha, a su lado, y en segundo plano, S.A.R. el Príncipe don Felipe, también en 3/4 derecha, rodeándolos se encuentra una moldura, en cuyo interior se halla colocado el texto “JUAN CARLOS I REY DE ESPAÑA”, en la zona inferior, se encuentra el año de acuñación, todo ello en caracteres incusos, en el reverso, en la zona central, aparece la fuente de la plaza de Cibeles de Madrid, rodeándola hay una moldura, que lleva, en caracteres incusos, en la parte superior, la expresión “200 PESETAS”, y en la inferior, la marca de ceca.

Diseño y grabado, Rafael Vallejo y Francisco Martines Tornero

Composición: Aleación de cobre, aluminio y níquel. 
Peso: 10,5 gramos, con una tolerancia en mas o en menos del 4,5%.
Forma: circular.
Diámetro: 25,5 milímetros.


1992 - Madrid Capital Europea de la Cultura

La ley 10/1975, de 12 de marzo, de regulación de la moneda metálica, según redacción dada por la ley 21/1986, de 23 de diciembre, y por la ley 37/1988, de 28 de diciembre, atribuye al Ministerio de Economía y Hacienda la competencia para determinar las monedas que en cada momento compongan el sistema metálico y sus correspondientes valores faciales. Asimismo le corresponde acordar la emisión y acuñación de moneda metálica y sus características. De otro lado, la ley 30/1990, de 27 de diciembre, de beneficios fiscales relativos a Madrid, Capital Europea de la Cultura 1992 en su artículo 12, apartado 4, autoriza con carácter general a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre a acuñar y comercializar monedas conmemorativas especiales de todo tipo en las condiciones que se determinen, por lo que se acuerda para el año 1992 la emisión, acuñación y puesta en circulación de una moneda de 200 pesetas, conmemorativa de la Capitalidad Cultural de Madrid en el año 1992.


Las características de la moneda a acuñar son las siguientes: Anverso: en la parte central se encuentran las efigies de su Majestad el Rey Don Juan Carlos I en posición de tres cuartos derecha, a su lado, y en segundo plano, su alteza real el Príncipe Don Felipe, también en tres cuartos derecha, rodeándoles se encuentra una moldura, en cuyo interior se halla colocado el texto “JUAN CARLOS I, REY DE ESPAÑA”, en la zona inferior se encuentra el año de acuñación, todo ello en caracteres incusos. El reverso, ocupando la parte central de la moneda figura la plaza de Cibeles, de Madrid, y en la parte inferior la marca de ceca, rodeándolo hay una moldura, en la que se recoge en caracteres incusos la siguiente leyenda: “MADRID 1992, CAPITAL EUROPEA DE LA CULTURA, 200 PESETAS”.

Diseño y grabado, Rafael Vallejo y Francisco Martines Tornero

Valor facial: 200 pesetas.
Composición: aleación de plata de 925 milésimas de ley. tolerancia en ley: 0,003 (tres milésimas). 
Peso: 12,25 gramos, con una tolerancia en mas o en menos de 0,20 gramos.
Diámetro: 25,50 milímetros, con una tolerancia en mas o en menos de 0,1 milímetros.  
Forma: circular con canto estriado.


Con esta acción comunitaria se pretende resaltar las corrientes culturales europeas de mayor significación; fomentar las manifestaciones y creaciones artísticas, a las que estén asociados actores culturales de otras ciudades de los Estados miembros de la Unión, que faciliten el establecimiento de una cooperación cultural duradera y favorecer su circulación en la Unión Europea; promover la movilización y participación en el proyecto de amplios sectores de la población; fomentar el diálogo entre la cultura europea y las otras culturas del mundo; valorar el patrimonio histórico y el espacio urbanístico de la ciudad seleccionada. 

En este mismo año se acuñan más monedas de 200 pesetas conmemorando este acontecimiento cuyo anverso es común y en la parte central aparece la figura de S.M. el Rey en 3/4 derecha. A su lado y en segundo plano, S.A.R. el Príncipe Don Felipe, también en 3/4 derecha. Rodeándoles se encuentra una moldura en cuyo interior figura la expresión "JUAN CARLOS I REY DE ESPAÑA". En la zona inferior, aparece el año "1992". Todo ello en caracteres incusos. En el reverso y en el centro se halla la estatua de los "Portadores de la antorcha", situada en el Campus de la Ciudad Universitaria de Madrid, en el campo la palabra "ESPAÑA" y la marca de ceca, en la moldura, con caracteres incusos, la expresión "MADRID 1992 CAPITAL EUROPEA DE LA CULTURA", la cifra "200" y la abreviatura "PTAS".

Diseño y grabado, Rafael Vallejo y Francisco Martines Tornero

Valor facial: 200 pesetas.
Composición: Aleación de cobre, aluminio y níquel. 
Peso: 10,5 gramos, con una tolerancia en mas o en menos del 4,5%.
Forma: circular.
Diámetro: 25,5 milímetros.



Desde 2010 las ciudades que obtengan el Título Capital Europea de la Cultura no percibirán una subvención, sino el Premio Melina Mercouri dotado con 1,5 millones de euros. Este premio será concedido al menos tres meses antes del comienzo del evento, en concepto de preparativos de la capitalidad, siempre que las ciudades elegidas hayan respetado los compromisos adquiridos durante la fase de selección y seguido las recomendaciones del Comité de selección, principalmente en cuanto a la dimensión europea de la manifestación. Las ciudades podrán beneficiarse también de los Fondos estructurales (FEDER) y del Fondo Social Europeo para mejorar el atractivo urbano y las infraestructuras locales, reforzar la cohesión social y desarrollar políticas locales de innovación, crecimiento y empleo. Los operadores culturales participantes en la manifestación Capital Europea de Cultura tienen también la posibilidad de solicitar subvenciones para sus proyectos a través del Programa Cultura o de otros programas que dependan de la Dirección General de Educación y Cultura de la Comisión Europea: Aprendizaje a lo largo de la vida, Ciudadanía, Multilingüismo, Juventud.

En el reverso de esta pieza observamos en el centro un madroño y un oso apoyado en su tronco, a la izquierda la marca de ceca, en la moldura, con caracteres incusos, la expresión "MADRID 1992 CAPITAL EUROPEA DE LA CULTURA", la cifra "200" y la abreviatura "PTAS".

Diseño y grabado, Rafael Vallejo y Francisco Martines Tornero

Valor facial: 200 pesetas.
Composición: Aleación de cobre, aluminio y níquel. 
Peso: 10,5 gramos, con una tolerancia en mas o en menos del 4,5%.
Forma: circular.
Diámetro: 25,5 milímetros.


200 pesetas "Aquellos maravillosos años" Parte I

200 pesetas "Aquellos maravillosos años" Parte III

200 pesetas "Aquellos maravillosos años" Parte IV



martes, 21 de abril de 2015

200 pesetas "Aquellos maravillosos años" Parte I

A partir de 1982, el sistema monetario va a dar un giro importantísimo  en moneda circulante española, los faciales y los cospeles se van a ir modificando significativamente, algunas de las nuevas monedas van a adquirir más valor, pero se siguen manteniendo algunos de los antiguos, los diseños serán, al menos desde mi punto de vista, más complejos, se dará un mayor atractivo y como consecuencia irán adquieriendo un importante interés numismático, se elimina  la moneda de 50 céntimos y entra al sistema monetario una nueva pieza de 10 pesetas, el valor de 1 peseta reduce significativamente su tamaño, el valor de 5 pesetas disminuye también el tamaño y aspecto, la de 25 pesetas se asemeja a la moneda de 50 céntimos de la época del Estado Español de los años 1949 a 1965, el valor de 50 pesetas también se modifica y se reduce.

En 1986 entra en vigor la disposición adicional undécima de la ley 46/1985, de 27 de diciembre, de presupuestos generales del estado para 1986, incorpora al sistema monetario metálico español la moneda de 200 pesetas, previa deliberación del consejo de ministros en su reunión del día 6 de junio de 1986, las características de dicha moneda serán las siguientes: En su anverso ostentara, dentro de una moldura heptagonal, el busto de su Majestad el Rey, orlado con la siguiente inscripción: “JUAN CARLOS I REY DE ESPAÑA”, completando la orla de la moneda en su parte inferior la cifra del año de acuñación. 

En su reverso ostentara, también con moldura heptagonal, la cifra de su valor y la palabra PESETAS entre símbolos de laurel y roble, así como la marca de ceca consistente en una “M” coronada. La composición será de aleación de cobre y níquel. Su peso será de ocho gramos y medio con una tolerancia en más o en menos del 3%. La forma de la moneda será circular con el canto estriado fino y discontinuo. El diámetro de la moneda será de 22 milímetros. 


el 29 de junio de 1990, el Gobierno acuerda la emisión, acuñación y puesta en circulación de una nueva moneda de 200 pesetas con características diferentes a las actualmente en circulación. La composición es de aleación de cobre, aluminio y níquel, su peso  de 10,5 gramos, con una tolerancia en mas o en menos del 4,5%, su forma circular y el diámetro: 25,5 milímetros.

Las leyendas y motivos de esta moneda han de ser los siguientes: en el anverso, en la parte central, se encuentran las efigies de S.M. el Rey Don Juan Carlos I, en posición de 3/4 derecha, a su lado, y en segundo plano, S.A.R. el Príncipe Don Felipe, también en 3/4 derecha. rodeándolos se encuentra una moldura, en cuyo interior se halla colocado el texto “JUAN CARLOS I, REY DE ESPAÑA”. En la zona inferior, se encuentra el año de acuñación, todo ello en caracteres incusos. En el reverso, en la zona central, aparece la fuente de la plaza de Cibeles de Madrid, rodeándola hay una moldura, que lleva, en caracteres incusos, en la parte superior, la expresión “200 PESETAS", y en la inferior, la marca de ceca.

200 pesetas "Aquellos maravillosos años" Parte II

200 pesetas "Aquellos maravillosos años" Parte III

200 pesetas "Aquellos maravillosos años" Parte IV

domingo, 12 de abril de 2015

Quincuagésimo aniversario del Tratado de Roma



El 25 de marzo de 1957 se firmaron en Roma dos tratados que daban existencia a la Comunidad Económica Europea (CEE) y a la Comunidad de la Energía Atómica (EURATOM). Los firmantes del histórico acuerdo fueron Christian Pineau por Francia, Joseph Luns por los Países Bajos, Paul Henri Spaak por Bélgica, Joseph Bech por Luxemburgo, Antonio Segni por Italia y Konrad Adenauer por la República Federal de Alemania. La ratificación del Tratado de Roma por los Parlamentos de "los Seis" tuvo lugar en los meses siguientes y entró en vigor el 1 de enero de 1958. El Tratado que instituía la CEE afirmaba en su preámbulo que los estados signatarios estaban "determinados a establecer los fundamentos de una unión sin fisuras más estrecha entre los países europeos". Así quedaba claramente afirmado el objetivo político de integración progresiva entre los diversos países miembros. En la práctica, lo que se creó básicamente fue una unión aduanera. Por ello la CEE fue conocida popularmente como el "Mercado Común". Se acordó un proceso transitorio de 12 años para el total desarme arancelario entre los países miembros. Ante el éxito económico que trajo la mayor fluidez de los intercambios comerciales, el plazo transitorio se acordó y el 1 de julio de 1968 se suprimieron todos los aranceles internos entre los estados comunitarios. Al mismo tiempo se adoptó un Arancel Aduanero Común para todos los productos procedentes de terceros países.


El otro elemento esencial de lo acordado en Roma fue la adopción de una Política Agrícola Común (PAC). Esencialmente, la PAC establece la libertad de circulación de los productos agrícolas dentro de la CEE y la adopción de políticas fuertemente proteccionistas, que garantizaban a los agricultores europeos un nivel de ingresos suficiente al evitar la competencia de productos de terceros países y mediante la subvención a los precios agrícolas. Con el objetivo de financiar la PAC, se creó, en 1962, el Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola (FEOGA). La PAC sigue absorbiendo la mayor parte del presupuesto comunitario y es uno de los aspectos más necesitados de reforma. El Tratado de Roma también estableció la prohibición de monopolios, algunas políticas comunes en transportes, y la concesión de algunos privilegios comerciales a los territorios coloniales de los estados miembros.

El Tratado de Roma significó el triunfo de lo que se han venido en llamar las tesis "funcionalistas". Representadas esencialmente por Jean Monnet. Ante la imposibilidad de acceder de manera inmediata a una unión política, imposibilidad demostrada en el fracaso de la CED, la nueva estrategia busca un proceso de integración que vaya afectando poco a poco a diversos sectores económicos, de forma gradual, y que vaya creando instituciones supranacionales en las que los Estados paulatinamente vayan cediendo competencias económicas, administrativas y, en último caso, políticas. En este sentido, la CEE va a tener una serie de instituciones: la Comisión, el Consejo, la Asamblea Europea (posteriormente el Parlamento Europeo), el Tribunal de Justicia y el Comité Económico Social cuyas competencias se irán ampliando y matizando en los diversos acuerdos y tratados que fueron modificando en los años posteriores el Tratado de Roma.


Con motivo de este quincuagésimo aniversario del Tratado de Roma, el Banco Central europeo y los países miembros de la zona del euro han decidido emitir de forma conjunta una moneda de 2 euro cuyo diseño resultó elegido en un concurso organizado por las fábricas de moneda europeas. En el anillo exterior de la moneda están representadas las doce estrellas de la Unión Europea, en el centro de la moneda se representa el documento del Tratado firmado por los seis países fundadores, sobre un fondo que imita el pavimento diseñado por Miguel Ángel para la Piazza del Campidoglio de Roma, en la que tuvo lugar la firma el 25 de marzo de 1957. El nombre del país emisor y las leyendas «TRATADO DE ROMA 50 AÑOS» y «EUROPA» aparece en latín o en el idioma o idiomas de dicho país de la zona del euro. Así pues, la inscripción varía según el país, aunque la imagen es la misma. El Tratado de Roma estableció la Comunidad Económica Europea, iniciando así un proceso que condujo a la introducción del euro en 1999 y de los billetes y monedas en euros en el 2002. 



miércoles, 8 de abril de 2015

Deutsche Post 2004, ampliación UE, sello + monedas

El 1 de mayo de 2004, diez nuevos países y unos 75 millones de habitantes se adhirieron a la Unión Europea. La UE con 25 miembros constituye actualmente un espacio político y económico de 450 millones de ciudadanos que comprenden tres antiguas repúblicas soviéticas, Estonia, Letonia y Lituania, cuatro antiguos satélites de la URSS Polonia, República Checa, Hungría y Eslovaquia), una antigua república yugoslava, Eslovenia y dos islas mediterráneas, Chipre y Malta. Esta ampliación histórica de la Unión de 15 a 25 miembros cierra un largo proceso de adhesión que ha permitido la reunificación del pueblo europeo, dividido durante medio siglo por el telón de acero y la guerra fría. 


Este acontecimiento constituye el punto de partida del proceso de reunificación del continente europeo. A partir de ese momento, la UE y los países candidatos no cesaron de preparar juntos la ampliación dentro de Asociaciones para la Adhesión bilaterales que fijaban los esfuerzos que debía hacer cada país de manera prioritaria para hacer frente a las obligaciones derivadas de su adhesión siguiendo un calendario preciso. De 1987 a 1996 presentaron su solicitud de entrada en la UE los trece países anteriormente mencionados. El Consejo Europeo, reunido en Luxemburgo los días 12 y 13 de diciembre de 1997, puso en marcha el proceso de ampliación de la Unión, que se desarrollaría por etapas, en el que cada Estado candidato avanzará a su propio ritmo según su nivel de preparación. La quinta ampliación de la UE es consecuencia de una voluntad de materializar la paz, la estabilidad y la prosperidad en un continente europeo reunificado.


La unificación de Europa tiene como objetivo garantizar la paz y la estabilidad política en todo el continente, una mayor prosperidad de los ciudadanos europeos gracias a la extensión del modelo socioeconómico europeo y la zona euro, respetando al mismo tiempo el medio ambiente, el progreso de la democracia mediante el respeto de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, que se articula en torno a los principios de dignidad, igualdad, solidaridad y justicia, el fortalecimiento del papel internacional de Europa, sobre todo en el ámbito comercial, un enriquecimiento cultural, etc. Para velar por que la ampliación no se efectúe en detrimento del entramado económico y social logrado durante los primeros cuarenta años de la construcción europea, la UE insistió durante las negociaciones con los países candidatos en la importancia de la liberalización de los sectores económicos y agrícolas, la reforma de la justicia y la policía y la lucha contra la corrupción, la aplicación de normas de seguridad agroalimentaria, la lucha contra la delincuencia organizada, económica y financiera, contra el tráfico de drogas, la trata de blancas y en favor del respeto de los derechos de la infancia, el respeto de los derechos de las minorías, la mejora de la protección del medio ambiente, y, sobre todo, de la gestión de los residuos, así como de la seguridad de las centrales nucleares. 


La Deutsche Post, quiso dar la bienvenida a estos 10 países y para ello editó una cartera oficial, no seriada, conteniendo las monedas de un euro de los 12 primeros países que constituyeron el Sistema Monetario Europeo, en ella también se incluye un sello original de la ampliación de la Unión Europea con las banderas de cada uno de estos diez países. Por otro lado se incluye la literatura que aporta la compresión de este acontecimiento así como fotografías de los líderes políticos que participaron en el acaecimiento.


sábado, 4 de abril de 2015

Relatos históricos en 12, 20 y 30 euros en plata. Parte IV

2012 - X Aniversario del Euro

Es la moneda que 330 millones de europeos llevan en el bolsillo un halo de aventura que comenzó a las cero horas del 1 de enero de 2002, un milagro que la Unión Monetaria Europea hacía realidad, el 80% de los cajeros, según los datos de la Comisión Europea, arrojó billetes de euros desde el primer minuto del nacimiento físico de la moneda común. El debut de la moneda única en la calle coincidió con el protagonismo de España en el seno de la Unión. Diez años han pasado ya de aquel 1 de enero cuando Madrid estrenaba moneda y presidencia de la UE, siendo uno de los países con más potencial del Viejo Continente. España escribió su nombre con letras de oro en el proceso de fundación de la eurozona. En la cumbre de la Unión celebrada el 15 de diciembre de 1995 en Madrid se bautizó a la nueva moneda como euro, dejando atrás el nombre de ECU, resultante de la cumbre celebrada dos años antes en Maastricht. En aquella reunión se marcó el camino a seguir para la implantación de la moneda, que comenzaría a actuar, de forma virtual, en enero de 1999, para entrar finalmente en circulación el primer día del año 2002. La expectación fue máxima en el acto de introducción celebrado en Bruselas: “El euro es el símbolo de la fuerza de nuestra unión y la semilla del liderazgo que queremos para la UE en el mundo”, proclamó el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar.



A partir de 2002, con el cambio de las monedas y billetes en los 12 Estados, el euro comenzó a apreciarse y a convertirse en una divisa sólida. A mediados de la década, el conjunto de los países de la eurozona experimentó un fuerte crecimiento, en el que su estabilidad y solidez jugó un papel clave. En el año 2006 entró en el club el primero de los países de la antigua Unión Soviética: Eslovenia, al que seguirían Eslovaquia, en 2008, y Estonia, en 2010. Las islas de Chipre y Malta celebraron su entrada en 2008. Las grandes desigualdades económicas existentes entre los diferentes países miembros provocaron ciertas sospechas sobre a la viabilidad de la divisa, sin embargo, desde Bruselas el mensaje era claro: “Hay que respetar la obligación de no superar el 3% de déficit; el equilibrio presupuestario es la principal ancla para defender la moneda”, proclamó Pedro Solbes en 2003, desde su cargo de Comisario Europeo de Asuntos Monetarios.


La Real Casa de la Moneda conmemora este hecho con el lanzamiento de una moneda de valor facial de 30 euros con unas increíbles características. Esta es la primera moneda del mundo con CUÁDRUPLE IMAGEN LATENTE. Muestra en su reverso cuatro círculos dispuestos en forma de cruz que, según el ángulo desde el que se miren, muestran una M coronada, el numeral romano X, el símbolo del Euro y una estrella. En medio de los cuatro círculos se representa una imagen del mapa de Europa. En el anverso se reproducen las efigies superpuestas de SS. MM. los Reyes don Juan Carlos y doña Sofía.




2013 – 75º Aniversario de Su Majestad el Rey Juan Carlos I


Juan Carlos I de España, nació en Roma, 5 de enero de 1938, fue rey de España desde el 22 de noviembre de 1975 hasta el 19 de junio de 2014, fecha de su abdicación y del acceso a la jefatura del Estado de su hijo Felipe VI. Ostenta de forma vitalicia la dignidad de rey de España y continúa siendo capitán general de las Fuerzas Armadas en la reserva, aunque no ejerce funciones constitucionales sino solo protocolares como miembro de la Familia Real. Fue proclamado el 22 de noviembre de 1975, tras la muerte de Francisco Franco, de acuerdo con la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947. La Constitución española, ratificada por referéndum popular el 6 de diciembre de 1978 y promulgada el 27 de diciembre del mismo año, lo reconoce expresamente como rey de España y legítimo heredero de la dinastía histórica de Borbón, otorgándole la jefatura del Estado. La Carta Magna confiere a su dignidad el rango de símbolo de la unidad nacional. 



A lo largo de su reinado, el rey ha gozado de un elevado apoyo popular tanto en España como en Iberoamérica. Sin embargo, en 2012 esta tendencia cambió de forma drástica y el apoyo se fue reduciendo hasta el punto de que, en abril de 2013, un 53% de la población desaprobaba la forma en que desempeñaba sus funciones, frente al 42% que lo aprobaba, si bien siguió manteniendo una valoración positiva superior al resto de instituciones del sistema político español. No obstante, tres meses después de este dato, la confianza ciudadana subió ocho puntos hasta situarse en el 50% de aprobación. El papel del rey durante la Transición española y su intervención para frenar el intento de golpe de Estado de 1981, su apoyo a la unidad europea y su contribución a la hora de estrechar relaciones diplomáticas, han sido objeto de diversos homenajes, reconocimientos, premios y galardones internacionales como el Premio Carlomagno (1982), el Premio Félix Houphouët-Boigny para la Búsqueda de la Paz de la Unesco (1995), la «Medalla de la Democracia» de la Universidad Yeshiva (1997), el Premio «Estadista Mundial» de la Fundación Appeal of Conscience (1997) o el Premio Estatal de la Federación Rusa (2011), entre otros. Sobre su papel durante los primeros años de su reinado, la revista Time publicaría que el rey Juan Carlos surgió «como uno de los héroes más improbables e inspiradores de la libertad del siglo XX, desafiando un intento de golpe militar que buscaba subvertir a la joven democracia posfranquista de España».


Con motivo de la celebración del 75º Aniversario de Su Majestad el Rey Juan Carlos I, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda preparó una emisión de monedas de colección. Esta moneda continúa la serie de monedas de 2.000 pts, 12€, 20€ y ahora en valor de 30€. En el anverso se reproduce la efigie de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I. rodeándola, en sentido circular y en mayúsculas, la leyenda JUAN CARLOS I REY DE ESPAÑA. En la parte inferior de la moneda, entre dos puntos, el año de acuñación, 2013. En el reverso se reproduce el Escudo de Armas de Su Majestad el Rey, a la izquierda, la marca de Ceca. a la derecha, una figura formada por una flor de lis y la cifra 75, rodeando el Escudo, en mayúsculas, la leyenda 75.º ANIVERSARIO DE S. M. EL REY, en la parte inferior de la moneda, a la izquierda, la cifra 30; en el centro, en un nivel más bajo y en mayúsculas, la leyenda EURO; a la derecha, un círculo que contiene, en forma de imagen latente cuádruple, una M coronada, la cifra 75, la representación de una flor de lis y una corona real.




2014 - IV Centenario de “El Greco”


Doménikos Theotokópoulos, en griego Δομήνικος Θεοτοκόπουλο, nació Candía, 1541 y murió en Toledo, 1614, conocido como el Greco («el griego»), fue un pintor del final del Renacimiento que desarrolló un estilo muy personal en sus obras de madurez. Hasta los 26 años vivió en Creta, donde fue un apreciado maestro de Iconos en el estilo posbizantino vigente en la isla. Después residió diez años en Italia, donde se transformó en un pintor renacentista, primero en Venecia, asumiendo plenamente el estilo de Tiziano y Tintoretto, y después en Roma, estudiando el manierismo de Miguel Ángel. En 1577 se estableció en Toledo, España, donde vivió y trabajó el resto de su vida. Su formación pictórica fue compleja, obtenida en tres focos culturales muy distintos: su primera formación bizantina fue la causante de importantes aspectos de su estilo que florecieron en su madurez; la segunda la obtuvo en Venecia de los pintores del alto renacimiento, especialmente de Tiziano, aprendiendo la pintura al óleo y su gama de colores —él siempre se consideró parte de la escuela veneciana—; por último, su estancia en Roma le permitió conocer la obra de Miguel Ángel y el manierismo, que se convirtió en su estilo vital, interpretado de una forma autónoma.


Su obra se compone de grandes lienzos para retablos de iglesias, numerosos cuadros de devoción para instituciones religiosas y un grupo de retratos considerados del máximo nivel. En sus primeras obras maestras españolas se aprecia la influencia de sus maestros italianos. Sin embargo, pronto evolucionó hacia un estilo personal caracterizado por sus figuras manieristas extraordinariamente alargadas con iluminación propia, delgadas, fantasmales, muy expresivas, en ambientes indefinidos y una gama de colores buscando los contrastes. Este estilo se identificó con el espíritu de la Contrarreforma y se fue extremando en sus últimos años. Actualmente está considerado uno de los artistas más grandes de la civilización occidental, esta alta consideración es reciente y se ha ido formando en los últimos cien años, cambiando la apreciación sobre su pintura formada en los dos siglos y medio que siguieron a su muerte, en que llegó a considerarse un pintor excéntrico y marginal en la historia del arte.


Con motivo del IV Centenario del fallecimiento de Domenicos Theotocopoulos, El Greco la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda lanza una emisión de moneda de colección denominada "IV Centenario de El Greco". El anverso se reproducen las efigies superpuestas de SS. MM. los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía. En el reverso se reproduce una imagen de la obra "El caballero de la mano en el pecho", de Domenicos Theotocopoulos, que se conserva en el Museo Nacional del Prado, de Madrid. A la derecha aparece un rectángulo que contiene, simultáneamente, en imagen latente cuádruple, un pincel, la cifra 1614, el trazo de un pincel y la cifra 2014. Dependiendo del ángulo de visión, se pueden visualizar los cuatro posibles motivos de la imagen latente cuádruple. 






2014 - Proclamación del rey Felipe VI


La proclamación del rey Felipe VI, que tuvo lugar el jueves, 19 de junio de 2014, fue el acto solemne en el que el rey de España, ante las Cortes Generales, prestó juramento de desempeñar las funciones que la Constitución le atribuye, de guardar y hacer guardar las normas jurídicas y de respetar los derechos de los ciudadanos y de las nacionalidades y regiones españolas. La ascensión de Felipe VI a la Corona de España tuvo lugar el mismo día, momento en que se hizo efectiva la abdicación de su padre al entrar en vigor la Ley Orgánica 3/2014, de 18 de junio, por la que se hace efectiva la abdicación del rey Juan Carlos I. En la Sala de Audiencias del Palacio de la Zarzuela, el padre del nuevo rey le impuso el fajín rojo de capitán general de las Fuerzas Armadas. Felipe VI, ya vestido con el uniforme conforme a su empleo militar, asumió de éste modo el mando supremo del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire. En el acto estuvieron presentes varios miembros de la Familia Real, familiares del Rey, junto con las altas autoridades de las Fuerzas Armadas como el Ministro de Defensa, el Jefe del Estado Mayor de la Defensa y los jefes de los Estados Mayores de los tres ejércitos. A partir de ese momento se hizo público el guion de Felipe VI ondeando ya en el complejo de la Zarzuela, de damasco carmesí, se diferenciaba de el de color azul de su padre. El estandarte contenía ya el nuevo escudo de armas del Rey.



Uno de los momentos más trascendentes de la jornada fue el mensaje que pronunció ante los miembros de las dos cámaras legislativas españolas. En el mismo expresó el reconocimiento de la Corona ante los depositarios de la soberanía nacional. Mostró esperanza para el futuro de España que la definió como gran nación que ama, en la que cree y admira, elogió la entrega de sus padres, los reyes Juan Carlos y Sofía, durante los 50 años al servicio de España, expresó su fidelidad a la Constitución y en los valores en que descansa la convivencia democrática, remarcó que con su proclamación empezaba el reinado de un rey constitucional y que la Corona ha de ejercer una función integradora con los diferentes posicionamientos ideológicos. Asimismo, se pronunció a favor de que la Corona tenga que buscar la proximidad con los ciudadanos y ganarse su respeto a través de una conducta íntegra y honesta, expresando la voluntad de mostrar una monarquía renovada en unos tiempos nuevos y de ser un punto de encuentro de la cohesión nacional. En el transcurso de su alocución tuvo un recuerdo a las víctimas del terrorismo, finalizó el discurso dando las gracias en castellano, catalán, euskera y gallego.


En memoria de este importante hecho, la Real Casa de la Moneda puso a disposición del público una moneda de 30 euros, en plata de ley, presentada en una elegante carterita. En el anverso se reproduce el retrato a izquierda de Su Majestad el Rey Don Felipe VI, en la parte superior aparece la leyenda FELIPE VI REY DE ESPAÑA, en la parte inferior, el año de acuñación 2014. En el reverso se reproduce el Escudo de Armas de Su Majestad el Rey; y más abajo, un circulo que contiene, simultáneamente, en forma de imagen latente cuádruple, una corona real, la representación de una flor de lis, la cifra 14 y una M coronada.




Relatos históricos en 12 euros en plata. Parte I

Relatos históricos en 12 euros en plata. Parte II

Relatos históricos en 12 euros en plata. Parte III